Se cumple un aniversario más de uno de los fenómenos meteorológicos más impactantes en la historia reciente de Nuevo León: un ventarrón con vientos de hasta 120 kilómetros por hora.
Sucedió un 18 de marzo de 2008 y lo que parecía ser un día común se convirtió en un momento de caos cuando intensas ráfagas de viento azotaron el área metropolitana de Monterrey, dejando una huella de destrucción en las calles y en la memoria de los regiomontanos.
El histórico ventarrón de 2008 en Monterrey: ¿Cómo y cuándo pasó?
El inusual desastre natural, que duró un tiempo inusual de 8 horas, desde las 10 de la mañana hasta las 8 de la noche, llegó de sorpresa ante cualquier pronóstico de la fecha.
¿Qué lo provocó? Fueron varios factores, la combinación de una sequía previa y la fuerza del viento generaron tormentas de polvo que redujeron la visibilidad a cero en diversos puntos de la metrópoli.
Incluso caminar por la calle e había vuelto imposible a causa de la invisibilidad.
¿Cuáles fueron las consecuencias del ventarrón de 2008 en Monterrey?
Lamentablemente, este hecho cobró la vida de al menos dos personas debido a la caída de objetos y estructuras, lo que llevó a las autoridades a emitir recomendaciones de emergencia para que la población no saliera de sus hogares ante el peligro de láminas y proyectiles volando por todos lados
Un saldo de destrucción en la Sultana del Norte
El recuento de los daños materiales aquel 18 de marzo de 2008 fue masivo, afectando los pilares de la infraestructura urbana:
- Infraestructura eléctrica: Cerca de 330,000 hogares se quedaron sin luz. Incluso las oficinas de la CFE en la avenida Alfonso Reyes sufrieron el corte de energía, y una torre de alta tensión colapsó.
- Publicidad y árboles: Se reportó la caída de más de 500 anuncios panorámicos y casi mil árboles derribados en toda la ciudad.
- Transporte y movilidad: El Aeropuerto Internacional de Monterrey suspendió operaciones totalmente, mientras que la Línea 1 del Metrorrey tuvo que interrumpir su servicio.
- Caos en las calles: Más de 300 postes de luz terminaron en el suelo y múltiples señalamientos tipo "bandera" en avenidas principales fueron arrancados por la fuerza del viento.
Ahora, las imágenes hablan por sí solas: unidades volcadas, estructuras de estadios y centros comerciales dañadas y un cielo cubierto de tierra que impedía ver a un metro de distancia.
Este suceso metereológico sirve como un referente para las autoridades de Protección Civil, que al momento de alertar sobre frentes fríos y sistemas de baja presión que pueden generar rachas de viento similares en la región.
rcm