Aunque el ambiente festivo y la emoción de vivir la Copa del Mundo 2026 son las principales motivaciones para los aficionados extranjeros, el factor económico es un aspecto imposible de ignorar.
Previo al encuentro entre las selecciones de Suecia y Túnez en el Estadio Monterrey, un grupo de fanáticos suecos compartió a cuánto ascendieron sus gastos entre traslados y entradas para presenciar el debut de su equipo en territorio regiomontano.
La fidelidad hacia su escuadra nacional llevó a los seguidores europeos a soportar extenuantes jornadas de trayecto que incluyeron diversas conexiones internacionales, acumulando cerca de 17 horas de vuelo para poder pisar el continente americano.
"Viajamos de Suecia a Londres, de Londres a Dallas y de Dallas hacia acá; entonces pasamos cerca de 17 horas en vuelos. Un viaje largo, pero vale la pena si ganamos hoy en la noche", comentó Oscar, un aficionado sueco que aguardaba el acceso al recinto deportivo.
El desglose de los gastos en coronas y pesos
Respecto a las tarifas de transportación y boletaje para la justa mundialista, los entrevistados detallaron que realizaron sus reservas con varios meses de anticipación para asegurar los mejores precios posibles.
Cada entrada para el partido tuvo un costo aproximado de 2,500 coronas suecas (cerca de), mientras que los pasajes de avión rondaron las 10,000 coronas suecas en viaje redondo (un estimado de 18,000 pesos por persona).
Al conjuntar los vuelos y los accesos al estadio, la cifra inicial se situó en las 22,500 coronas suecas, equivalentes a poco más de 41,000 pesos mexicanos por asistente.
Cabe destacar que este monto no contempla los gastos diarios de hospedaje, comidas, bebidas ni los traslados internos tras su arribo al estado de Nuevo León.
"Las entradas para el partido costaron 2,500 coronas suecas y los vuelos unas 6,000 coronas hacia acá y creo que 4,000 de vuelta; así que sí, está bien, funciona. Es un evento de gran magnitud, no tienes la oportunidad de hacer esto cada año, ocurre solo una vez cada cuatro años... además es un país nuevo, yo nunca había estado aquí, entonces es increíble", compartió Alice, fanática de la escuadra escandinava.
Pese al impacto financiero en sus carteras, los aficionados extranjeros aclararon que el presupuesto pasa a segundo término cuando se trata de la pasión por el balompié y el orgullo de cobijar a su selección nacional en un torneo histórico.
hgc