Un análisis de laboratorio independiente solicitado por TELEDIARIO reveló que el agua potable suministrada en las colonias Americana, en Guadalajara, y Villa Fontana, en San Pedro Tlaquepaque, presenta niveles de cloro residual por debajo de la norma y un pH con alcalinidad elevada.
Las muestras fueron analizadas por ANASA, un laboratorio con más de 20 años de experiencia en estudios ambientales; a su vez una académica de la Universidad de Guadalajara advierte sobre las posibles consecuencias de salud por la calidad del agua.
¿Cuáles fueron los resultados arrojados por el análisis del agua?
El muestreo se realizó el pasado 13 de marzo de 2026 en ambos puntos de la metrópoli, evaluando cinco parámetros clave para la salud pública.
Aunque el reporte entregado el 8 de abril descartó la presencia de coliformes fecales —lo que borra el riesgo de una contaminación fecal reciente—, las alteraciones en los químicos desinfectantes encendieron las alertas de los especialistas.
“Ambas tuvieron una cosa que me pareció interesante y un tanto delicada, que es que tienen cloro residual insuficiente. Está fuera de norma su concentración de cloro, pero está por debajo de los niveles”, explicó la doctora María Elena Sandoval Pinto, profesora investigadora del CUCBA de la Universidad de Guadalajara.
Esta escasez de cloro compromete gravemente la pureza del líquido al resguardarse en los hogares:
“El cloro lo estamos utilizando para hacer un proceso de limpieza del agua y esto podría impactar en que después haya crecimiento bacteriano en esa agua, si es que se almacena o se acumula”, advirtió la académica.
Aunado a la falta de cloro, el estudio arrojó un pH de 8.9 en las dos colonias, una cifra que excede el límite máximo de 8.5 estipulado por la NOM-127-SSA1-2021.
¿Qué padecimientos podría acarrear el estado del agua en la ZMG?
De acuerdo con la investigadora, la alta alcalinidad neutraliza los esfuerzos de saneamiento de las autoridades, ya que "al tener un pH más alcalino, si nosotros cloramos esa agua, podemos reducir la eficiencia del cloro; entonces, puede ser que estén agregando, pero que no esté funcionando”.
Finalmente, el análisis técnico permitió asociar científicamente diversos padecimientos dermatológicos y capilares denunciados de forma recurrente por los usuarios:
“En el tema del pH, puede ser que algunas personas noten que el cabello tiene una textura diferente, la piel se les reseca un poco más porque está muy alcalina el agua. Se les puede caer un poco el cabello”, concluyó Sandoval Pinto.
LG