Un teléfono celular, dispuesto originalmente para grabar un día de campo, terminó registrando el preciso momento en que dos mujeres y una niña que cargaban en brazos fueron asaltadas este fin de semana en la zona de Los Fuertes de Loreto y Guadalupe, un sitio histórico de Puebla.
El incidente ocurrió a plena luz del día, mientras el grupose disponía a disfrutar de un picnic, colocando sus alimentos y pertenencias sobre un tapete.
- Policía
La tranquilidad del entorno se quebró abruptamente con la llegada de dos sujetos. Las imágenes, posteriormente difundidas en redes sociales, muestran con crudeza el modus operandi: uno de los hombres se abalanza sobre un teléfono que descansaba en el tapete, mientras su cómplice amenaza directamente a las mujeres con un cuchillo.
Autoridades ofrecen solo trámite burocrático tras la agresión
La reacción de una de las víctimas fue instintiva y desesperada. Al comenzar a gritar pidiendo auxilio, uno de los agresores, en un acto de violencia adicional, arrojó con fuerza al suelo el mismo dispositivo que los estaba filmando, interrumpiendo la grabación pero no la memoria del suceso.
Tras el ataque, los delincuentes huyeron del lugar con el botín robado, dejando a las afectadas en estado de shock.
Ante la emergencia, las mujeres contactaron de inmediato a los servicios de emergencia. Sin embargo, la respuesta institucional posterior resultó, según su relato, insuficiente y frustrante.
Tras la intervención policial inicial, donde los agresores no pudieron ser localizados, a las víctimas solo se les otorgó una invitación para presentar su denuncia formal ante el Ministerio Público, un trámite burocrático que contrasta con la violencia vivida y que deja en ellas la sensación de impunidad.
La sombra de la inseguridad se extiende a espacios de esparcimiento
Este asalto no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una creciente preocupación ciudadana por la seguridad en espacios públicos y de recreación familiar en la ciudad.
Los Fuertes, un área tradicionalmente visitada por pobladores y turistas por su valor histórico y sus vistas panorámicas, se ve ahora empañada por este tipo de eventos que cuestionan la presencia y efectividad de los operativos de vigilancia.
El caso ha generado indignación en redes sociales y medios locales, poniendo el foco no solo en la audacia del delito, cometido en un horario diurno y en un sitio concurrido, sino también en la percepción de abandono por parte de las autoridades hacia las víctimas de hechos delictivos de menor cuantía material, aunque de alto impacto psicológico.
La grabación concluye abruptamente con el golpe del celular contra el suelo, una metáfora visual del súbito fin de la paz y la normalidad para esas familias.
Las autoridades correspondientes han informado que el caso está en investigación.
ERV