En el número 1525 de la calle Ébano, en la colonia Paraíso del Colli de Zapopan, el silencio tiene un peso distinto. No es el silencio de la paz, sino el de la incertidumbre y el miedo.
El Asilo Divina Providencia, que alguna vez fue un refugio para quienes ya lo han dado todo, hoy se desmorona entre paredes que esperan al cierre de este hogar; luego de recibir la amenaza de que sus 17 residentes deberán dejar este techo el próximo 30 de mayo de 2026.
¿Por qué los los residentes del Asilo Divina Providencia deberán abandonar su hogar?
Karen Guadalupe Jaime Gómez, directora de la Asociación Civil Corazones Unidos Guadalajara, informó que la situación se ha agravado debido a problemas administrativos y a que los propietarios del inmueble han solicitado la finca para uso personal.
"Nos informaron que el asilo se va a clausurar el día 30 de mayo, va a cerrar sus puertas... los abuelitos están sumamente tristes, no se quieren separar. De alguna forma, ellos ya eran una familia", señaló Jaime Gómez.
A pesar de que el cierre es inminente, las necesidades básicas de los adultos mayores no esperan. Actualmente, el asilo opera con personal mínimo, lo que hace casi imposible brindar la atención adecuada a casi una veintena de personas.
Además de la falta de víveres, la asociación reporta que recientemente falleció uno de los residentes y carecían de los recursos para los servicios funerarios, los cuales fueron cubiertos gracias a donaciones ciudadanas.
Una carrera contra el reloj: El 30 de mayo
El destino de estos 17 abuelos, quienes ya forman un ambiente de familia, pende de un hilo. La orden de clausura y la solicitud de los propietarios para recuperar el inmueble tienen una fecha fatal: el último día de mayo. Mientras el DIF determina dónde serán reubicados, la urgencia diaria es la supervivencia.
Actualmente, solo una persona hace la titánica labor de cubrir las necesidades de limpieza, alimentación y cuidado médico de todos los residentes, una tarea humanamente imposible.
“No es suficiente, él solo no puede cuidar 17 ancianitos, es demasiado trabajo. Se necesitan manos que nos apoyen, que nos ayuden al voluntariado, a ir a darles el medicamento, cambiarles el pañal, bañarlos”, clama la asociación.
A pesar del dolor, los abuelos se aferran los unos a los otros. Después de años compartiendo el mismo techo, se consideran una familia. Separarlos es, para muchos, el golpe final.
¿Cómo apoyar a los residentes antes de tener que dejar su hogar?
La asociación Corazones Unidos Guadalajara ha lanzado un llamado desesperado a la comunidad. Se requieren con urgencia:
- Insumos básicos: Pañales para adulto, toallitas húmedas y despensas.
- Medicamentos: Vigentes (aunque estén abiertos).
- Voluntariado: Manos dispuestas a ayudar en el aseo y cuidado de los residentes.
El apoyo puede entregarse directamente en el domicilio de Calle Ébano 1525 o contactando a la asociación a través de su página de Facebook: Corazones Unidos Guadalajara. En un mundo que suele olvidar a sus ancianos, hoy la Divina Providencia pide no ser ignorada en su hora más oscura.
LG