En una intervención que resalta la precaria situación de algunos sectores en el Estado de México, elementos de la policía municipal y personal de la Fiscalía Mexiquense lograron el rescate de un bebé de un año y tres meses de edad.
El menor, identificado como Liam Gael, fue localizado en condiciones deplorables e insalubres dentro de una choza improvisada en la colonia El Chamizal, en el municipio de Ecatepec.
- Policía
El hallazgo se produjo de manera fortuita mientras los uniformados realizaban patrullajes a pie tierra para combatir el robo de vehículos.
Al transitar por un asentamiento irregular ubicado en zona federal, los oficiales escucharon el llanto de un bebé que provenía de un cuarto construido con lámina, madera y cartón.
Ante esto, los agente acercaron para inspeccionar el lugar, y se percataron de que la estructura estaba cerrada por fuera con un candado y cadenas.
Por ello, y debido a la urgencia de la situación y tras no obtener respuesta al llamar a la puerta, los agentes decidieron romper los candados para salvaguardar la vida del pequeño, quien se encontraba completamente solo.
Según lo informado, Juan José Cabrera Espinoza, jefe del Sector 9, coordinó la entrada y solicitó de inmediato la intervención de una ambulancia y de la Unidad de Atención a Víctimas.
Al lugar también acudieron paramédicos de Protección Civil, quienes atendieron a Liam Gael en el sitio y, tras una revisión inicial, determinaron que sus signos vitales se encontraban estables.
No obstante, debido al entorno de suciedad y el riesgo al que fue expuesto, un equipo multidisciplinario del DIF municipal integrado por un psicólogo, un abogado y un trabajador social se hizo presente.
De esta manera, el personal del DIF decidió iniciar una denuncia formal ante la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
Aproximadamente una hora y media después de que las autoridades tomaran control de la situación, un hombre identificado como Francisco 'N' llegó al lugar y se acreditó como el padre del menor.
El explicó que se encuentra desempleado y que había salido a vender chatarra con el fin de conseguir dinero para comprar alimento para su hijo, argumentando que no podía llevarlo consigo en su labor,.
A pesar de las justificaciones del padre, las autoridades municipales le informaron que dejar al menor encerrado y sin supervisión constituye el delito de abandono de incapaz.
Como consecuencia, el bebé quedó bajo el resguardo de la procuraduría del DIF, institución que ahora se encarga de realizar las indagatorias correspondientes sobre el entorno familiar del pequeño para determinar su situación jurídica definitiva.
TEHV