Tras una década de servicio ejemplar y lealtad inquebrantable, la unidad de Protección Civil y Bomberos de Zapopan anunció con profundo pesar el fallecimiento de Capitán, el oficial canino que se convirtió en un símbolo de esperanza para la ciudad.
A través de un emotivo mensaje, la corporación de Zapopan confirmó que su compañero "ha cruzado el arcoíris", dejando tras de sí un legado de heroísmo que comenzó desde que llegó a la coordinación siendo apenas un cachorro.
¿Cuál fue la trayectoria de Capitán al servicio de Zapopan?
Capitán, un ejemplar de pastor Belga malinois, llevaba el rescate en la sangre; hijo de un perro policía y una madre rescatista de Puerto Vallarta, fue donado a los bomberos zapopanos con apenas un mes y medio de vida.
Bajo la guía de su adiestrador, el oficial Juan Francisco García Santana, inició un riguroso entrenamiento basado en el juego y la recompensa, desarrollando un olfato que superaba cualquier avance tecnológico. Como bien señalaban sus compañeros de guardia:
"La tecnología no es igual al olfato del perro, el olfato del perro es demasiado desarrollado y es más fácil buscar con ellos que con cualquier otra tecnología".
Su verdadera prueba de fuego llegó con el sismo de septiembre de 2017. En aquella tragedia, el brillo de Capitán destacó entre los escombros de Morelos. En localidades como Jojutla y Jiutepec, su precisión fue vital para localizar víctimas, demostrando una intensidad y rapidez que lo hacían el elemento más apto para la unidad.
Según relatan sus manejadores, su olfato era tan certero que, incluso cuando se le ordenaba ampliar el perímetro de búsqueda para descartar errores, el canino regresaba con exactitud al mismo punto para marcar el hallazgo de cuerpos bajo las estructuras colapsadas.
Más allá de su perfil como rastreador en zonas agrestes y áreas colapsadas, Capitán era recordado por su carácter activo y su compañía incondicional. Su partida no solo deja un vacío en el escuadrón canino, sino en toda una comunidad que hoy agradece su guía.
El Gobierno de Zapopan concluyó su despedida con un mensaje de gratitud:
"Capitán, gracias por tu servicio, tu lealtad y por cada día de compañía incondicional. Que desde donde ahora estés, tu guía y tu cuidado sigan protegiendo a las niñas y niños de nuestra ciudad".
Hoy, el oficial canino descansa, habiendo cumplido con creces la misión de salvar vidas.
LG