La discrepancia por el cierre o apertura de uno de los carriles express de la avenida Morones Prieto generó un conflicto entre autoridades estatales y municipales, que incluyó la presencia de decenas de policías.
Mientras cientos de automovilistas observaban la escena en medio del congestionamiento, y algunos de ellos manifestaban su descontento accionando el claxon, en el lugar se suscitaron algunos conatos de bronca entre los uniformados.
Esta situación se registró durante poco más de dos horas, a partir de las 11:00 de la mañana, a la altura de la calle Loma Larga, frente a la colonia del mismo nombre.
Desde hace varias semanas, en el margen sur del río Santa Catarina, en ese punto, se construye una conexión o puente hacia lo que será la estación Obispado de la línea 4 del Metro.
A causa de los trabajos se han registrado daños o debilitamiento en el subsuelo y en la superficie de dicho talud, afectando el carril izquierdo de la circulación express de la avenida Morones Prieto.
En el lugar es evidente una grieta en un amplio tramo, lo que pudiera representar riesgo con el paso constante de vehículos, sobre todo pesados.
Como medida de prevención, el ayuntamiento de Monterrey decidió suspender el tránsito por dicho carril desde hace ya varios días.
Sin embargo, la mañana de este jueves arribó personal del Instituto de Movilidad del Estado, junto con decenas de policías de Fuerza Civil, para reabrir ese punto.
Ante tal situación, llegaron elementos de Policía y Tránsito de Monterrey, lo que generó un conflicto entre ambas corporaciones, en presencia del director de Tránsito local, Ricardo González, y el asesor jurídico de Movilidad estatal, Héctor Mateos.
Fue hasta pasadas las 13:00 horas cuando el Estado decidió retirarse y respetar el cierre preventivo del carril.
mla