Más de 14 horas han transcurrido desde que habitantes de diversas comunidades de la delegación Santa Rosa Jáuregui mantienen bloqueada la carretera federal 57, en el tramo Querétaro–San Luis Potosí, a la altura de la comunidad de Jofrito, en los límites entre Querétaro y Guanajuato.
Los manifestantes aseguran que el desabasto de agua potable continúa afectando severamente a las familias de la región, además de denunciar constantes apagones eléctricos por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), situación que, afirman, ha empeorado las condiciones de vida en las localidades afectadas.
El bloqueo inició la mañana del lunes y es encabezado por aproximadamente 50 habitantes provenientes de comunidades como La Gotera, Versolilla, Palma, Palo Alto, Jofrito, Jofre, Ojo de Agua y Rincón. Inicialmente cerraron el carril con dirección de Querétaro hacia San Luis Potosí; sin embargo, conforme avanzaron las horas, la afectación se extendió en ambos sentidos.
Los inconformes señalaron que la falta de agua es una problemática recurrente que afecta sus actividades cotidianas y exigieron una solución definitiva por parte de las autoridades estatales y de la Comisión Estatal de Aguas (CEA).
“A pesar de los intentos de negociación, no liberaremos la vialidad hasta que exista un compromiso formal para garantizar el suministro continuo de agua potable”, expresaron algunos manifestantes durante la protesta.
El cierre ha provocado largas filas de vehículos y una afectación vial de varios kilómetros, debido a que esta carretera conecta también con San Miguel de Allende, Guanajuato, una de las rutas más transitadas de la región.
Además del impacto a cientos de automovilistas, el bloqueo ha generado complicaciones logísticas en parques industriales cercanos. Trabajadores y operadores han reportado dificultades para entrar o salir de sus centros laborales, lo que ha derivado en jornadas dobles e incluso triples turnos para mantener operaciones.
Al lugar acudieron elementos de la Guardia Nacional, así como corporaciones de Seguridad Pública de San José de Iturbide y del municipio de Querétaro, quienes solicitaron a los manifestantes liberar parcialmente la circulación para disminuir las afectaciones.
No obstante, los habitantes reiteraron que permanecerán en el sitio hasta obtener una respuesta concreta de las autoridades. Mientras tanto, en la zona continúa la presencia de cuerpos de seguridad para prevenir incidentes y resguardar tanto a manifestantes como a automovilistas, en medio de las negociaciones que aún siguen en curso.