Por segunda ocasión en el mes,la audiencia intermedia en el caso de Lorena Jacqueline fue diferida, ahora debido a la renuncia de los abogados particulares del acusado, lo que obligó a reprogramar el proceso para el próximo 23 de abril.
La representante legal de la familia, María de los Ángeles Márquez Carreón explicó que la diligencia no pudo llevarse a cabo luego de que la defensa privada desistiera del caso, particularmente por no llegar a un acuerdo sobre el pago de honorarios y no compatibilidad en la estrategia legal.
“Pues hoy nuevamente no se pudo llevar a cabo la audiencia intermedia porque se presentaron los nuevos abogados particulares que ya había designado el 10 de marzo de este año, sin embargo, renunciaron al cargo de defensores argumentando que no habían tenido compatibilidad en la estrategia legal que le habían planteado al acosado”, explicó la abogada.
Tras esta situación, el imputado quedó sin representación legal, por lo que el juez determinó asignarle nuevamente una defensa pública. No obstante, precisó que, en caso de que el acusado no designe nuevos abogados o estos no se presenten debidamente impuestos de la carpeta de investigación, será la defensa pública quien lleve a cabo la audiencia intermedia.
“El acusado se quedó sin defensa. El juez decidió nombrarle nuevamente a la defensa pública, que es quien realmente ha seguido el caso desde el inicio y nos reprogramaron la audiencia para el 23 de abril con el apercibimiento de que, bueno, si era deseo de él designar nuevos abogados particulares, ya tenían que llegar impuestos de la carpeta de investigación".
De cara a la nueva fecha, Márquez Carreón señaló que confían en la solidez de la investigación y en que el proceso avance hacia juicio .
“Nuestra visión desde el inicio siempre ha sido segura. Confiamos en que la carpeta de investigación es una carpeta de investigación que se realizó con diligencia. Nos sentimos muy seguros para ir a juicio para obtener una sentencia condenatoria”.
Finalmente, expresó la inconformidad de las víctimas ante los retrasos en el proceso, al señalar que este tipo de dilaciones generan malestar no solo en la familia, sino también en la sociedad.
“La frustración evidentemente de las víctimas indirectas. Y yo creo que de la sociedad en general, cuando se enfrentan a este tipo de procesos, ¿no? Donde se establece pues una dilación y lo entendemos perfectamente. En este caso sí causa mucha, digamos, pues sí, una decepción en el proceso”, afirmó.