A más de dos semanas del feminicidio de Pamela Yahaira, este lunes familiares, amigos y colectivos realizaron una manifestación pacífica en el Centro de Monterrey para exigir justicia y demandar avances en la investigación.
Durante la protesta, la madre de la joven, Araceli Galván Zapata, aseguró que la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León no le ha informado sobre resultados concretos y expresó su temor de que el caso quede impune.
“Yo lo único que quiero es que se haga justicia porque no estoy viendo nada claro. Ya pasaron muchos días y no me dan explicaciones, solamente me dicen que siguen con las investigaciones”, explicó.
Araceli señaló que al principio observó movimiento por parte de las autoridades, con cateos y diligencias, pero aseguró que actualmente desconoce el estado real de las indagatorias.
“Ya no veo nada. Fui a buscar al fiscal y me dijeron que andaba de vacaciones. No me dieron explicaciones de nada”, dijo.
La madre pidió que el asesinato de su hija no quede sin castigo y advirtió que teme que existan actos de corrupción.
“No quiero que den carpetazo. Quiero que saquen a los culpables y que se haga justicia, sea quien sea. Cero corrupción. Si hay dinero de por medio, yo no tengo dinero, pero se tiene que hacer justicia”, expresó.
La madre afirmó que ha escuchado diversas versiones sobre los posibles responsables, pero insistió en que ninguna persona debe recibir un trato preferencial por tener poder económico o influencias.
“Sea quien sea que pague. Aquí no es de que si tienes dinero o eres famoso te van a hacer caso. Todos tienen que pagar”, sostuvo.
También cuestionó la falta de detenciones, pese a que, dijo, existen videos, vehículos asegurados y cateos realizados por las autoridades.
"Si ya hay muchas cámaras, ahí sale todo; salen las camionetas, salen las casas cateadas. Entonces, ¿por qué no sacan a ningún culpable?”, cuestionó.
La mujer explicó que únicamente se reunió con el fiscal dos días después del fallecimiento de su hija y desde entonces no ha vuelto a recibir información directa sobre el avance del caso.
“Solamente me dicen que están investigando y hasta ahí. No me dicen nada concreto”, afirmó.
Además del reclamo de justicia, compartió el difícil momento que enfrenta su familia tras el asesinato de Pamela Yahaira, quien dejó a tres hijos, de ocho, siete y un año de edad.
“Mi hija era muy alegre. Todo lo hacía por sus tres niños. Ella no trabajaba para poder estar con ellos”, recordó.
Ahora, los menores quedaron bajo su cuidado y, dijo, aún preguntan cuándo regresará su madre.
“Los niños solo me dicen si va a volver su mamá. Se ponen a llorar, están tristes, no quieren comer. Fue un cambio rotundo porque ellos estaban acostumbrados a estar con ella”, relató.
Sobre el acompañamiento institucional, indicó que personal de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas se acercó con ella durante el funeral y posteriormente le solicitó documentación para integrar el expediente, aunque aseguró que hasta el momento no ha recibido asesoría jurídica.
mla