A Cecilia Monzón no la definió el crimen que terminó con su vida, sino las batallas legales que libró antes de morir. Abogada penalista egresada de la BUAP dedicó gran parte de sus días a la defensa de las mujeres víctimas de violencia familiar, violencia vicaria y deudores alimentarios en Puebla, un estado donde la justicia suele llegar tarde.
Su nombre hoy ha quedado inscrito en una ley cuando, tras su asesinato en 2022, el Congreso local aprobó una reforma histórica que hoy retira la patria potestad a feminicidas.
Tres años después, el caso que ella misma denunció en vida cerró un ciclo judicial: el 31 de diciembre de 2025, un tribunal sentenció a 60 años de prisión a Javier López Zavala y a los dos autores materiales del feminicidio, confirmando que la violencia que Cecilia combatió no fue un hecho aislado, sino un sistema que ella misma se atrevió a confrontar.
¿Quién fue Cecilia Monzón Pérez?
Los estudios y vida de Cecilia la llevaron a adquirir reconocimiento por su férrea defensa por los derechos de las mujeres, pincipalmente de aquellas con poco acceso a la justicia.
Cecilia era abogada por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), donde se tituló en el año 2012 y donde también se especializó en Derecho Penal. Además, contaba con una maestría en Sistema Penal Acusatorio en el Instituto de Estudios Judiciales del Poder Judicial del Estado de Puebla.
Su trabajo la llevó también al ámbito público. Participó en política, ocupó cargos municipales y utilizó esos espacios para insistir en que los derechos de las mujeres no podían seguir siendo secundarios.
Incluso en sus redes sociales y espacios públicos habló de violencia vicaria antes de que el término se popularizara; explicó cómo muchos agresores utilizaban a los hijos como instrumento de control y castigo, un discurso que no era cómodo, pero sí necesario.
Su conocimiento le permitió en 2018 ser candidata del Partido Verde a la presidencia de San Pedro Cholula. Antes de ello ya había militado varios años en el PRI donde ocupó diversos cargos, principalmente representando a jóvenes.
Ceci Monzón fue parte de Mujeres Líderes de las Américas, también fue integrante de la Red Nacional Feminista Colectivo Kybernus y del primer Parlamento de Mujeres en el Estado de Puebla.
Cecilia Monzón y la batalla legal que llevó al Congreso local a crear una ley en su honor
Cuando Cecilia fue asesinada el 21 de mayo de 2022, en San Pedro Cholula, la pregunta que ella había denunciado en vida se puso nuevamente sobre la mesa, cuestionando lo que ocurre con los hijos cuando la violencia contra su madre escala hasta el extremo.
Cecilia era madre de un niño pequeño que hoy día tiene seis años de edad. En ese momento, mantenía un litigio por pensión alimenticia contra su expareja, el entonces exfuncionario priista Javier López Zavala que ya había sido candidato a la gubernatura de Puebla.
Lejos de reducir su historia a un expediente judicial, su caso detonó una discusión legislativa inédita, pues en marzo de 2023 el Congreso de Puebla aprobó la llamada “Ley Monzón”, una reforma que suspende y retira la patria potestad a quienes sean acusados o sentenciados por feminicidio.
La ley marcó un precedente nacional y fue replicada en otras entidades, pues hasta este momento son 11 estados del país los que cuentan con ese cambio en su legislación.
Luego de juicios y sentencias, la justicia para Cecilia Monzón llegó tres años después
El camino judicial posterior a su asesinato fue largo y accidentado. Primero, el proceso por violencia familiar, iniciado por la propia Cecilia en vida. Años después, un tribunal de Puebla declaró culpable a Javier López Zavala por ese delito, reconociendo que la violencia que ella denunció no fue aislada ni menor.
El proceso por feminicidio avanzó entre aplazamientos, recursos legales y audiencias diferidas. Sin embargo, el 31 de diciembre la justicia dio un giro decisivo: un tribunal dictó sentencia condenatoria de 60 años de prisión contra Javier López Zavala, señalado como autor intelectual del feminicidio, así como contra los dos autores materiales del crimen.
La resolución significó el cierre judicial que durante años parecía lejano y confirmó lo que la familia y los colectivos feministas habían alegado desde un inicio: el asesinato en realidad fue planeado y ejecutado con plena responsabilidad penal.
Cecilia Monzón podrá ser recordada como una abogada incómoda, una activista que supo explicar la ley en voz alta y como una mujer que se negó a normalizar la violencia, es por ello que su legado permanece en una legislación que protege a las infancias de quedar bajo manos equivocadas.
EG