Entre globos blancos, juguetes y una profunda exigencia de justicia, la comunidad escolar del jardín de niños Juan Francisco Márquez dio el último adiós al pequeño Daniel, quien fuera asesinado a golpes el pasado 4 de marzo.
Mientras los alumnos encendían velas en su memoria, en los tribunales se dictaba prisión preventiva contra la madre biológica y el padrastro del menor.
La Fiscalía General del Estado (FGE) Zona Norte formuló imputación en contra de Nataly Isela 'N' y Martín Alberto 'N'. por su probable responsabilidad en el delito de homicidio agravado y calificado. Un Tribunal de Control ordenó que los sospechosos enfrenten el proceso penal en la cárcel.
De acuerdo con la información oficial, la pareja tiene responsabilidad penal en el fallecimiento del menor de edad, pues este recibió una severa golpiza. La causa de muerte fue un shock hipovolémico hemorrágico, derivado de una laceración hepática por trauma cerrado en el abdomen; al parecer, el niño recibió un puñetazo en el estómago.
La Fiscalía también informó que se encontraron evidencias de que el niño era constantemente golpeado y agredido de forma sexual y psicológica.
Cronología de la tragedia
El miércoles de la semana pasada se reportó una emergencia al 911; la persona que llamó pidió ayuda para trasladar a recibir atención médica a un niño que estaba inconsciente.
- Policía
Policías municipales acudieron al sitio y escoltaron un vehículo privado hasta el Hospital 66 del IMSS. Sin embargo, cuando el menor fue ingresado ya no presentaba signos vitales y el médico que lo atendió observó huellas de violencia, por lo que la pareja fue asegurada inmediatamente.
El fin de semana pasado, un Tribunal de Control escuchó la formulación de cargos, impuso la medida cautelar de prisión preventiva y fijó la audiencia de vinculación o no a proceso para el día de mañana.
El último adiós en su aula
Mientras tanto, en la escuela ubicada en la colonia Los Alcaldes, el personal docente y los alumnos realizaron una ceremonia privada para despedir a Daniel. En una cancha se colocó un pequeño altar con globos blancos, una cruz y juguetes. Los alumnos encendieron velas blancas y las fueron colocando en el altar.
Maestros de la escuela señalaron a través de redes sociales que desconocían la violencia que vivía Daniel en su casa, pues él asistía a clases de forma irregular:
“Nosotros como institución y docentes, no pudimos darnos cuenta de la violencia que sufría, ya que el niño solo asistió 10 días a clases de manera irregular. Y con esas asistencias no hay manera de percatarnos que algo andaba mal, ya que él llegaba siempre feliz”, se indicó en el mensaje publicado por la directiva.
Finalmente, se informó que la pareja detenida también tenía bajo su cuidado a otras dos menores: una niña de ocho años y una bebé de 11 meses. Ambas fueron enviadas a un albergue bajo la custodia del DIF estatal.