La Ciudad de México vive una jornada de alta tensión debido a las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuyos integrantes han intentado derribar de manera violenta las vallas metálicas de tres metros de altura que protegen los accesos al primer cuadro de la capital.
Los incidentes más críticos se han registrado en las calles de 20 de Noviembre y Pino Suárez, donde grupos radicales han empleado tubos y estrategias de empuje para desestabilizar los muros, buscando ingresar a la Plaza de la Constitución antes de la realización de eventos masivos como el FanFest.
- Comunidad
¿Qué pasó con la CNTE?
Uno de los momentos de mayor conflicto ocurrió cuando manifestantes de la CNTE encapuchados intentaron secuestrar un camión de basura del área de Obras y Servicios para utilizarlo como ariete contra las vallas.
Los trabajadores a cargo del vehículo, Arturo y Moisés, relataron haber sido amenazados e instigados para entregar las llaves.
En un acto de resistencia, Moisés logró desconectar una manguera de aire, lo que bloqueó los frenos y dejó la unidad inutilizada, impidiendo que los manifestantes la movieran.
Arturo, por su parte, intentó desconectar la batería para proteger su herramienta de trabajo, a pesar del temor de ser linchado por la multitud.
La respuesta de la policía capitalina, que se mantiene detrás de los muros, ha consistido en el uso de polvo químico seco de extintores para disuadir a quienes intentan escalar o jalar las estructuras.
Asimismo, se ha reportado el lanzamiento de "cuetones" con dinamita desde el interior de la zona resguardada hacia los contingentes.
Por otro lado, las autoridades confirmaron el robo de al menos dos radios policiales por parte de los manifestantes, quienes también agredieron a elementos de tránsito que se encontraban en la periferia.
El trasfondo de esta protesta radica en la exigencia de la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación del sistema de cuentas individuales y un incremento salarial del 100 por ciento.
Aunque el gobierno ha ofrecido mejoras administrativas, ha calificado la derogación de dicha ley como inviable financieramente.
Mientras tanto, el magisterio disidente continúa reagrupado en las inmediaciones de la Suprema Corte, planeando nuevas estrategias para sortear el cerco policial.
TEHV