El río Santiago es uno de los ríos más importantes del país. Su caudal fluye a un costado del Área Metropolitana de Guadalajara y desemboca en el Océano Pacífico, cerca de San Blas, Nayarit.
Lamentablemente, a pesar de su importancia para una de las regiones más pobladas del país, el río Santiago es uno de los ríos más contaminados del país debido a la alta cantidad de deshechos tóxicos que recibe del área industrial de Guadalajara.
La contaminación del río ha ocasionado graves problemas de salud pública en sus alrededores, especialmente en el área de El Salto y Juanacatlán. Estas crisis de salud van desde ronchas y problemas respiratorios hasta cáncer o problemas renales.
El saneamiento del Río Santiago sigue siendo uno de los mayores retos ambientales en Jalisco. Autoridades federales reconocen que la contaminación no se resolverá de un día para otro, pero aseguran que ya hay acciones concretas en marcha.
Ya está en marcha la recuperación del río, pero el proceso será lento
Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas, Director General del
Organismo de Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico(perteneciente a Conagua), comentó que las descargas domésticas también son un problema grave que no ayuda a la recuperación del río y que es una de las primeras medidas a tomar.
"Uno, evitar las descargas domésticas. Si nosotros no empezamos por limpiar las descargas domésticas, el río seguirá siendo contaminado, seguirá estando contaminado" comentó el Director.
La estrategia, explican, parte de frenar las descargas de aguas residuales sin tratamiento. Para ello, se contempla la construcción y ampliación de seis plantas de tratamiento, además de colectores que eviten que el agua llegue contaminada al afluente.
Uno de los proyectos clave se desarrolla en la zona de El Salto, donde actualmente se vierten descargas de más de 300 mil personas.
"Además de las plantas de tratamiento, estamos construyendo tres estaciones de monitoreo en el río para que entonces en línea estemos midiendo en tiempo real cuáles son los contaminantes que se están botando" añadió.
Estas estaciones permitirán identificar en tiempo real si la contaminación proviene de descargas domésticas o industriales, lo que facilitará exigir responsabilidades a las personas que contaminen el río.
- Policía
Las empresas también deberán colaborar con Conagua
En paralelo, autoridades trabajan con al menos 42 empresas para que cumplan con la normatividad ambiental y mejoren sus procesos, evitando que sigan vertiendo contaminantes.
"No es fácil. Lo que yo les estoy platicando no es un cuento de Walt Disney, no es una historia de Chavo del Ocho. Es algo que tenemos que trabajar los tres niveles de gobierno junto con los industriales, con la población" dijo Figueroa Cuevas.
El saneamiento del río Santiago, reconocen, es un proceso complejo que tomará tiempo, pero que requiere la participación de autoridades, empresas y ciudadanía para lograr la recuperación de este río que tiene tanta importancia para los habitantes de la Perla Tapatía.
CH