Entre los meses de abril y junio miles de trabajadores en México esperan ese ingreso extra denominado 'reparto de utilidades', una prestación reconocida ante la ley del país capaz de aliviar deudas o impulsar gastos pendientes.
Sin embargo, no todos siguen en la empresa cuando llega ese momento, pues entre renuncias, despidos o cambios laborales es desconocido lo que pasa con ese dinero cuando ya no se está en la nómina.
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El reparto de utilidades no desaparece solo por haber dejado tu empleo, pero el paso del tiempo sí podría jugar en tu contra. Las fechas límite, los procesos administrativos y el propio desconocimiento hacen que miles de extrabajadores terminen perdiendo ese derecho que, en teoría, continúa vigente.
Es por lo anterior que en TELEDIARIO te explicamos qué puedes hacer en caso de que hayas accedido a este derecho y no lo hayas reclamado ya sea porque te despidieron o porque tú dejaste ese centro laboral.
¿Pierdo el derecho a recibir utilidades si dejo de trabajar en la empresa?
La legislación laboral mexicana establece que el reparto de utilidades es un derecho para todas las personas que hayan trabajado al menos 60 días en una empresa durante el ejercicio fiscal correspondiente, sin importar si actualmente siguen laborando ahí o no.
Esto quiere decir que si trabajaste en 2025 podrías recibir utilidades en 2026 aunque hayas renunciado meses antes.
La obligación del patrón se mantiene intacta debido a que el cálculo se basa en las ganancias de la empresa y en el tiempo que cada trabajador aportó.
Las fechas para el pago tampoco cambian por tu estatus laboral:
- Empresas (personas morales) | del 1 de abril al 30 de mayo
- Patrones (personas físicas) | del 1 de mayo al 29 de junio
Esto significa que todos los exempleados deben estar atentos a esos periodos, ya que es cuando legalmente debe entregarse el dinero.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar mis utilidades?
Pon atención a lo siguiente debido a que esto es la clave que muchos desconocen: el tiempo para exigir el pago no es indefinido.
La Ley Federal del Trabajo indica que las personas trabajadoras, incluidos los exempleados, cuentan con un año para reclamar sus utilidades en caso de no recibirlas.
Este plazo comienza a contar a partir del día siguiente a la fecha límite de pago, por lo que en términos prácticos:
- Si la empresa debía pagar a más tardar el 30 de mayo, el plazo corre desde el 31 de mayo
- Si el límite era el 29 de junio, inicia desde el 30 de junio
Pasado ese año, el derecho prescribe, por lo que legalmente ya no podrías exigir ese dinero, incluso si te correspondía.
¿Qué hacer si no me pagan las utilidades?
En caso de que no hayas recibido tus utilidades dentro del periodo establecido, aún puedes actuar dentro del plazo legal.
La principal vía es acudir a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), que ofrece asesoría gratuita y puede ayudarte a iniciar una reclamación formal.
Además, la ley contempla sanciones para las empresas que incumplen con esta obligación, por lo que la empresa podría acarrear multas económicas importantes.
El proceso suele requerir documentación básica como comprobantes de relación laboral, recibos de nómina o cualquier evidencia que demuestre que trabajaste durante el año fiscal correspondiente.
EG