Tras un operativo que se prolongó por más de 48 horas, elementos de rescate localizaron el cuerpo sin vida de Enrique Roldán, un hombre de 66 años que desapareció en las turbias aguas del Río Cuautitlán, Estado de México.
El incidente, que inicialmente fue reportado como una caída accidental, tomó un giro criminal tras las declaraciones de sus familiares, quienes sostienen que la tragedia fue provocada por un intento de robo en una zona marcada por la inseguridad y la falta de infraestructura básica.
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Así fue como un adulto mayor cayó al Río de Cuautitlán tras asalto
El suceso ocurrió el pasado domingo, alrededor de las 18:30 horas, en el tramo del río que cruza la colonia San Juan Atlamica, específicamente sobre la avenida Doctor Jorge Jiménez Cantú.
Según los testimonios recabados por la familia y vecinos de la colonia Ferrocarrilera (donde residía la víctima), el señor Enrique caminaba por la orilla del canal cuando fue interceptado por presuntos delincuentes.
Durante el forcejeo para evitar el asalto, el adulto mayor perdió el equilibrio y fue tragado por el caudal de aguas negras, que en ese punto carece de barandales o cualquier tipo de contención de seguridad.
Desde el momento del reporte, personal de Protección Civil y Bomberos de Cuautitlán Izcalli, apoyados por buzos especializados y la Cruz Roja Mexicana, iniciaron un rastreo exhaustivo que se complicó debido a la densa presencia de ramas, basura y la nula visibilidad nocturna.
Las labores de búsqueda se extendieron por varios kilómetros río abajo, mientras la esposa y la hermana de la víctima permanecían en el sitio, habiendo identificado previamente pertenencias del hombre en el punto donde ocurrió la caída.
- Policía
La mañana de este martes 10 de febrero del 2026, las autoridades informaron el hallazgo del cadáver en los límites entre San Juan Atlamica e Infonavit Norte.
El cuerpo de Enrique Roldán fue rescatado mediante el uso de lanchas y garruchas, para posteriormente ser trasladado a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJ Edomex), donde se le practicará la necropsia de ley antes de ser entregado a sus deudos.
Este hecho ha desatado una ola de indignación entre los habitantes de Cuautitlán Izcalli, quienes denuncian que los márgenes del río se han convertido en puntos ciegos para la vigilancia policial y zonas de alto riesgo de accidentes debido al deslave de las orillas.
Los vecinos aseguran que la violencia en el municipio va al alza, y que la combinación de falta de alumbrado público y la ausencia de protecciones físicas en el canal de aguas negras representa una trampa mortal para los transeúntes.
La Fiscalía mexiquense deberá ahora ampliar la investigación para confirmar si, efectivamente, el forcejeo derivado del asalto fue la causa directa de la caída, tal como afirma la viuda, o si se trató de un resbalón en un área peligrosa.
Por ahora, la zona permanece acordonada mientras la comunidad exige justicia y medidas urgentes para evitar que la orilla del río siga cobrando vidas.
SCM