Un grupo de paisanos mexicanos viajó desde San Francisco, en California, hasta Puebla para presenciar el desfile conmemorativo del 5 de mayo, motivados por la tradición, la nostalgia y la expectativa de ver a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Las familias relataron que planearon el viaje con varios meses de anticipación para coincidir con esta fecha considerada como una de las celebraciones más representativas para la comunidad mexicana que vive en Estados Unidos.
Además, para muchos otros se trata de una oportunidad de reconectar con sus raíces.
Algunos de los visitantes señalaron que cada año siguen el desfile a la distancia, pero esta vez decidieron vivir la experiencia de manera presencial.
Ahora el viaje se ha convertido en una reunión familiar que incluyó a distintas generaciones.
Desfile del 5 de mayo sirvió para reencontrar a familias...y para ver a Sheinbaum
Entre banderas, sombreros tricolores y cámaras listas, los asistentes destacaron la emoción de volver a escuchar música de bandas escolares, ver los contingentes militares y compartir el ambiente festivo con miles de personas.
Para muchos de los viajeros la visita también representó la oportunidad de recorrer el estado y reencontrarse con familiares que aún viven en la región, combinando la conmemoración histórica con el turismo y la convivencia.
La presencia de la mandataria federal generó un interés adicional entre los visitantes, quienes expresaron su deseo de presenciar el evento en el que participa la titular del Ejecutivo en una fecha emblemática.
Así, el desfile del 5 de mayo se convirtió en un punto de encuentro para la comunidad migrante, que encontró en la celebración una forma de reafirmar su identidad y mantener vivo el vínculo con su país de origen.
EG