Con el incremento de la temperatura en Durango capital, también aumenta la presencia de fauna ponzoñosa, principalmente alacranes.
De acuerdo con el coordinador de socorros, César Guillermo Acevedo, las zonas donde se concentran la mayoría de los casos son colonias como La Virgen, Magoytia y la Zona Centro encabezando la lista de reportes.
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“Desde marzo, hemos registrado alrededor de 11 atenciones por picaduras de alacrán, se han presentado en diferentes edades, desde menores de 10 años hasta personas de 20, 40 y 60 años. Los casos son en colonias como La Virgen, Magoytia, zona Centro con tres atenciones, y también personas que trasladan desde rancherías, en este caso por carretera hacia Mezquital donde hemos tenido al menos un servicio”, explicó.
Ante este panorama, los cuerpos de emergencia indicaron que la atención oportuna es clave, ya que en muchos casos los pacientes requieren ser trasladados a hospitales que cuentan con suero antialacránico, especialmente cuando comienzan a presentar síntomas que pueden comprometer su estado de salud.
“El trabajo que realizamos es mantener la respiración del paciente lo mejor posible, su oxigenación, y de esta manera poder trasladarlo a un hospital. Cuando ya hay síntomas como dificultad para respirar, sensación de ‘gallitos’ en la garganta, eso indica que la vía aérea se puede cerrar y ya estamos ante una situación grave que requiere atención inmediata”, detalló el coordinador.
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Picaduras de abejas también incrementan en Durango
Además de los alacranes, durante esta temporada también se incrementan las atenciones por picaduras de abejas, principalmente en zonas periféricas y áreas cercanas al campo.
En estos casos, la recomendación principal es evitar cualquier acción que pueda alterar a los enjambres, ya que una reacción defensiva puede derivar en ataques múltiples.
El socorrista destacó que tanto las picaduras de alacrán como las de abejas pueden escalar rápidamente en gravedad, por lo que es fundamental identificar los signos de alerta y acudir de inmediato a recibir atención médica, así como reforzar las medidas de prevención en el hogar y mantenerse alerta.
“Para evitar picaduras, es importante fumigar, sacudir las camas antes de dormir, revisar los zapatos y mantener el orden y la limpieza en casa. Muchas veces hay acumulación de madera o materiales donde estos animales se anidan, y al manipularlos sin precaución es cuando ocurren las picaduras. En el caso de las abejas, la recomendación es no molestarlas, no intentar retirar panales o miel, especialmente en zonas de campo, porque al sentirse amenazadas reaccionan y pueden atacar”, finalizó.