Lo que comenzó como un intento de mantener la higiene en una zona de alimentos terminó en una tragedia ambiental que ha despertado la furia de colectivos y ciudadanos en la capital duranguense .
Durante el pasado fin de semana, una plaza comercial ubicada en el fraccionamiento Real del Mezquital se convirtió en el escenario de un rescate de emergencia tras reportarse decenas de aves atrapadas en redes colocadas sobre el arbolado.
El conflicto: higiene vs fauna silvestre
La polémica estalló cuando usuarios en redes sociales viralizaron imágenes de pájaros luchando por liberarse de mallas plásticas que envolvían al menos cinco árboles.
Según informó Guillermo Orozco, director de Medio Ambiente Municipal, los propietarios del lugar instalaron estas redes con el objetivo de evitar que el excremento de las aves afectara los locales de comida cercanos.
Aunque la intención original era proteger la limpieza del área, el diseño de la instalación permitió que las aves ingresaran por la parte inferior, quedando atrapadas sin salida.
"Las mallas estaban de manera superficial... los pájaros entraban y ya no podían salir", explicó el funcionario.
Intervención oficial y saldo fatal
A pesar de que la Policía Ambiental acudió inicialmente al sitio, la naturaleza de "propiedad privada" y la posible competencia federal frenaron las acciones inmediatas.
Sin embargo, ante la presión social y la persistencia de las denuncias, la Patrulla Verde, en coordinación con Protección Civil y Servicios Públicos, procedió al retiro forzoso de la estructura.
Lamentablemente, el operativo confirmó el deceso de al menos tres ejemplares que no resistieron el cautiverio.
Caso fue turnado a la PROFEPA por especies migratorias
Debido a que se trata de especies migratorias, el caso ha sido turnado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), instancia que determinará la sanción económica o administrativa correspondiente para los responsables de la plaza.
Un llamado a la convivencia urbana
El director de Medio Ambiente recordó a los comerciantes que la presencia de estas aves es, irónicamente, un indicador de la buena calidad del aire en Durango.
“Es importante reconocer que los árboles son vivienda temporal de aves migratorias. Como comerciantes, debemos considerar esta situación para evitar afectar a la fauna local”, concluyó Orozco.
Por ahora, las autoridades municipales mantienen el expediente abierto mientras la instancia federal evalúa el daño ecológico causado por esta práctica, la cual, según señalaron, es más común de lo esperado entre locatarios que buscan "blindar" sus negocios contra la naturaleza.
EC