Una grave denuncia por presunta negligencia médica y trato inhumano envuelve a la Clínica #1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La señora María Rangel ha alzado la voz públicamente para salvar la vida de su esposo, el señor Carlos, quien se encuentra en estado crítico debido a una piedra de más de 7 centímetros alojada en su riñón derecho.
¿Cuándo operarían al hombre en el IMSS?
A pesar de la gravedad de su condición, el hospital le agendó la cirugía de emergencia hasta el próximo mes de octubre.
El calvario de la familia comenzó a principios de marzo, cuando el señor Carlos fue ingresado de urgencia. Con el paso de las semanas, los estudios revelaron el enorme cálculo renal que hoy mantiene su vida en un hilo.
Sin embargo, su esposa asegura que la atención dentro del nosocomio solo ha empeorado gradualmente la salud del paciente.
Trato denigrante por parte de especialista
De acuerdo con el relato de la cónyuge, durante el tiempo que el señor Carlos permaneció internado, el especialista en urología, identificado como el doctor Ramos, jamás se acercó a valorarlo.
De cinco interconsultas ordenadas, solo la última se concretó, pero no para ofrecer una solución, sino para amedrentar a la familia.
“El único día que lo vio, literalmente, subió a piso para regañarme a mí porque le habían llamado la atención (...) y a él le dijo que si lo operaba para sacarle la piedra del riñón se iba a morir, sin siquiera verificar el archivo de los análisis que le habíamos hecho por fuera, sin ver las valoraciones médicas del IMSS”, señaló indignada la señora María.
Asimismo, detalló que el médico los sobajó y les habló de forma despectiva, ignorando que el paciente se encontraba en un estado moribundo tras haber perdido 12 kilos en tan solo una semana.
Diagnóstico externo advierte riesgo de muerte imprevista
Ante la falta de respuestas y la desesperación, la señora María recurrió a una consulta externa con un especialista particular. El diagnóstico fue contundente: si el paciente no es intervenido quirúrgicamente de inmediato, su sistema renal podría colapsar en cualquier momento, provocándole la muerte.
Mientras tanto, el sufrimiento del señor Carlos es diario y severo. “Mi esposo ha sufrido bastante durante los últimos tres meses, no puede comer, todo lo vomita, no puede orinar, no puede levantarse", puntualizó su esposa. Añadió que han tenido que acudir constantemente al área de urgencias del IMSS solo para estabilizarlo, pero la operación sigue frenada debido a que el doctor Ramos es quien debe firmar la orden para el quirófano.
Secuelas graves y salud en declive
Como consecuencia colateral de la falta de atención oportuna en el IMSS, el señor Carlos ha desarrollado un cuadro de hipo crónico. Esta condición le impide dormir por periodos prolongados y dificulta aún más la ingesta de alimentos.
Los médicos advierten que, de no atenderse este síntoma, existe un alto riesgo de que sus sistemas nervioso y respiratorio colapsen a la brevedad.
La familia hace un llamado urgente a las autoridades directivas del Instituto Mexicano del Seguro Social para que intervengan de manera inmediata en el caso, se revise el actuar del personal señalado y se autorice la cirugía que representa la única oportunidad de supervivencia para el señor Carlos.
EC