En cada jornada hay mujeres que salen de sus hogares con la determinación de proteger a otros, incluso si eso implica poner en riesgo su propia vida. Elizabeth Gutiérrez es un claro ejemplo, y lo ha demostrado con valentía y compromiso durante más de ocho años de servicio en la Policía de Monterrey.
“A mí siempre me llamó la atención desde niña ser policía. Me gusta el uniforme y el saber que puedes ayudar a una persona. Actualmente estoy en un operativo que se llama Águila: hacemos recorridos y proximidad con la ciudadanía”, señaló.
Aunque hoy en día la oficial se dedica a realizar patrullajes de vigilancia para combatir la delincuencia, anteriormente colaboró con menores de entre cuatro y 13 años dentro del programa Agentes de Paz, que formaba parte del área de prevención de la violencia y donde se impartían clases para promover la cultura de la paz.
Su familia y amigos son conscientes de que su labor implica riesgos, pero se sienten orgullosos de ella y admiran la dedicación con la que desempeña su trabajo.
“Mi familia dice que es un trabajo muy peligroso, que cómo se me ocurrió trabajar aquí, que soy la única mujer de mi familia y ni siquiera mis hermanos… Mi hijo está orgulloso de su mamá. Lo más riesgoso es que cuando te toca acudir a un auxilio realmente nunca sabes a qué te vas a enfrentar. Al portar el uniforme eres policía, eres servidor público y con eso ya te conviertes en un blanco”, señaló.
Además de su labor como policía, Elizabeth es una madre presente
Detrás del uniforme también hay historias personales. Además de desempeñarse como policía tercera, Elizabeth es madre de Xavier, un adolescente de 14 años, con quien logra mantener una relación cercana y ser una madre presente.
“A veces es complicado, pero he sabido sobrellevarlo. Cuando salgo del trabajo llego a hacerle de comer, platicamos un rato sobre cómo le fue en la escuela, qué tarea le dejaron, vamos a la papelería… Conversamos un poco, y él también me pregunta: ‘Mami, ¿Cómo te fue?’”, relató conmovida.
En un mensaje dirigido a otras mujeres, Elizabeth invitó a quienes atraviesan situaciones de violencia de género a acercarse a las autoridades.
“Que tengan el valor de presentar su denuncia, de acercarse, porque muchas veces por miedo, porque son foráneas o porque nunca han trabajado, les cuesta dar ese primer paso”, expresó.
Actualmente, cerca de 400 mujeres integran la Policía de Monterrey. Su participación no se limita a las labores operativas en campo, ya que también desempeñan funciones importantes en el Centro de Control y en distintas áreas administrativas.
gaoh