Lo que comenzó como una aparente oportunidad de ahorro en un grupo de ventas de Facebook se convirtió en una pesadilla de seguridad para una joven en la Ciudad de México.
La víctima, quien solicitó resguardar su identidad, denunció haber sido estafada con la venta de audífonos piratas y, posteriormente, rastreada y hostigada por los vendedores mediante el uso de la propia tecnología de los dispositivos.
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Joven vio oferta en un grupo de vecinos en Facebook
La joven adquirió los auriculares, cuyo valor comercial en tiendas oficiales ronda los 13 mil pesos, atraída por un precio considerablemente más bajo.
▶️"En la tienda valían 13 mil pesos y me los dieron más baratos": Joven compra audífonos en Facebook y descubre que son piratas; cuando intentó reclamarle al vendedor, fue amenazada
— Telediario CdMx (@telediario) June 16, 2026
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Su confianza se basó en que la transacción ocurrió dentro de un grupo cerrado de su propia colonia y en que la vendedora le mostró tickets de compra pertenecientes a una tienda de prestigio.
Sin embargo, tras notar una "intermitencia" inusual en la conexión con su dispositivo móvil, acudió a una tienda Mac oficial, donde el personal técnico confirmó que el producto era falso.
De manera alarmante, le informaron que ella era la tercera persona en el mes que acudía con un artículo apócrifo acompañado de un ticket bajo esa misma razón social, lo que sugiere una falsificación sistemática de documentos o acceso indebido a sistemas de facturación.
La situación se tornó peligrosa cuando la víctima intentó recuperar su dinero, pues al confrontar a la vendedora de manera amable, esta reaccionó con agresividad y llamó a su novio, quien llegó al lugar en una motocicleta.
"Le digo de la manera super amable de que, oye, tú no sé si sabías, espero que no, pero pues tus dispositivos no son originales y quiero mi dinero de vuelta".
A pesar de contar con la presencia de policías en el momento del reclamo, los defraudadores se mostraron desafiantes, aparentando tener conocimiento de que las leyes no permitirían una detención inmediata en esas circunstancias.
El aspecto más consternarte del caso ocurrió tras el encuentro, cuando los delincuentes aprovecharon que los audífonos ya habían sido vinculados al teléfono de la joven para rastrear su ubicación geográfica.
"Me empiezan a mandar mensajes amenazándome que sabían mi dirección, que ya sabían dónde trabajaba"
De esta manera, lograron identificar su domicilio y su centro de trabajo. Además, el acoso escaló a través de cuentas falsas de Facebook, desde donde le enviaron mensajes amenazantes y fotografías de ella misma fuera de su lugar de trabajo para demostrarle que sabían dónde encontrarla.
La denunciante alza la voz para alertar a otros usuarios sobre esta trampa digital, donde un dispositivo electrónico no solo sirve para el fraude económico, sino que se convierte en una herramienta de espionaje y hostigamiento.
TEHV