Entre coronas fúnebres y abrazos, este miércoles la familia de Fernando Serrano por fin pudo velarlo en el Recinto Funeral Latinoamericana, ubicado en el municipio de Tonalá.
La escena marcó el cierre de una angustiosa búsqueda que comenzó el 20 de julio de 2025, cuando el joven salió a trabajar como chofer de plataforma en su primera semana laboral y ya no regresó a casa.
¿Cómo ocurrió la desaparición de Fernando?
Fernando había comenzado apenas unos días antes a ofrecer servicios de transporte a través de aplicación. De acuerdo con el testimonio de su hermano, aquella noche todo parecía transcurrir con normalidad.
“Como cualquier otro día, salió a trabajar como chofer de plataforma en su primera semana. Ya por ahí de las 10:30 aproximadamente de la noche tuvo un servicio en la zona de Santa Paula. De ahí aparentemente se presume que lo abordaron al menos dos personas más, aparte de la persona que pidió el servicio. Lo llevaron a terreno abierto, a la zona de la ladrillera donde se encontraron las fosas, creemos que fue por robarlo”, detalló.
Días después de su desaparición, el 24 de julio, fue localizado un cuerpo con características similares al de Fernando en una fosa clandestina de la colonia La Ladrillera, en el municipio de Tonalá.
Sin embargo, la familia no pudo confirmar en ese momento que se tratara de él. La falta de certeza sobre la ropa que vestía y la esperanza de que aún estuviera con vida impidieron una identificación inmediata.
Fue hasta mediados de este mes cuando, tras realizarse pruebas genéticas, se obtuvo la confirmación oficial. Tanto su padre como su hermano acudieron a identificar el cuerpo. Uno de los restos encontrados en las fosas correspondía a Fernando.
La noticia trajo consigo un profundo dolor, pero también el fin de una incertidumbre que los consumía cada noche.
“Dentro de lo que cabe, pues sí es un respiro, el ya tenerlo, ya saber que está aquí, saber a dónde lo vamos a ir a llevar, dónde velarle, dónde llorarle, dónde ir a visitarle, que estar con la incertidumbre a diario en las noches, pensar en dónde estará y si estará bien, si ya comió, si se encuentra en buen estado. Te quitas más que nada de la incertidumbre y el dolor de no saber dónde está”, expresó su hermano.
Actualmente, dos personas se encuentran detenidas en el proceso judicial. Una de ellas enfrentará próximamente una tercera audiencia, mientras que la otra fue capturada en enero y se le dictó prisión preventiva.
La familia mantiene la esperanza de que las investigaciones continúen hasta esclarecer por completo lo ocurrido y que se finquen responsabilidades.
“Vamos a seguir el caso y como lo dije hace un momento, desgraciadamente sí se encontró, se dio con él hasta ahorita, primero Dios fue porque él así lo quiso. Él quiso que se diera, que se le hiciera justicia, que siguiéramos con el caso, y pues más que nada que esto no quede impune. Confiamos en las autoridades que nos van a apoyar a no dejar esto así”, declaró.
Durante el velorio, familiares y amigos recordaron a Fernando como un joven trabajador, alegre y comprometido con su familia.
Agradecieron también a quienes, durante meses, compartieron su fotografía, ayudaron en la búsqueda y acompañaron el proceso con mensajes de apoyo.
Hoy, mientras la familia lo despide, exigen que su asesinato no sea una cifra más en las estadísticas y que la justicia llegue hasta las últimas consecuencias. La familia ha dejado claro que, aunque la búsqueda terminó, la lucha continúa.
AM