La Comarca Lagunera se paralizó este jueves para vivir el segundo encuentro de la Selección Mexicana en el Mundial 2026. Tras un duelo de alta tensión contra Corea del Sur, que mantuvo a los aficionados al filo de la butaca, el Tri logró imponerse, desatando una fiesta tricolor que tomó las calles de la región inmediatamente después del silbatazo final.
Desde horas antes del encuentro, la ciudad mostró una calma inusual. Las calles lucieron despejadas mientras los aficionados, portando con orgullo la casaca verde, se concentraban en hogares, bares y restaurantes. En el Centro de Convenciones Torreón, cerca de 140 personas se reunieron para alentar al conjunto nacional.
El optimismo inicial, alimentado por un cabezazo de Quiñones que estuvo a nada de abrir el marcador, se transformó conforme avanzaban los minutos. La falta de claridad y el ritmo tedioso del cotejo generaron una creciente preocupación entre los asistentes; el ambiente en los establecimientos pasó de la euforia a la tensión colectiva, bajo la sensación de que el resultado se definiría por un error.
La predicción se cumplió: un fallo del guardameta coreano permitió que Romo anotara el tanto que daría la victoria. Sin embargo, la recta final fue de infarto. Con México defendiendo la ventaja con "el cuchillo entre los dientes", una salvada providencial de Talavera mantuvo el arco intacto, provocando que los aficionados pidieran a gritos el fin del encuentro.
La Laguna se pinta de verde
Apenas el árbitro decretó el final, la presión acumulada se convirtió en fiesta. En cuestión de minutos, los principales bulevares de la ciudad se llenaron de vehículos ondeando banderas mexicanas, acompañados por el inconfundible sonido de los cláxones y gritos de "¡Viva México!".
El epicentro de la celebración fue el Giro Independencia, donde un contingente de más de 70 personas, al que se sumaron decenas de automovilistas y hasta conductores de tráileres, transformó la glorieta en una verbena popular. Entre espuma, música y muestras de orgullo, la afición lagunera celebró un triunfo que coloca a México con un pie en la siguiente fase. Elementos de Seguridad Pública vigilaron la zona, reportando saldo blanco en los festejos.
A pesar de la alegría, el análisis no se hizo esperar. Los seguidores laguneros coincidieron en un punto crítico: el equipo dirigido por Javier Aguirre debe mejorar su nivel de juego.
Con rivales más exigentes en el horizonte, la afición exige mayor contundencia y un funcionamiento más sólido si México aspira a trascender en este Mundial 2026.