Para cerrar con broche de oro la edición número 12 del "Festival de Huehues 2026", se llevó a cabo un desfile de danzantes desde la zona de El Gallito hasta el zócalo de Puebla. En el que participaron hombres, mujeres, niñas y niños de diversas juntas auxiliares, colonias y municipios de toda la entidad, así como del estado vecino de Tlaxcala.
Fueron más de700 participantes, representando a 21 cuadrillas de los barrios de Puebla, quienes desfilaron con sus trajes, máscaras y representando a diversos personajes como los diablos, diversos animales y la emblemática figura carnavalera de "La Maringuilla".
- Policía
Danzantes bailaron desde el Paseo Bravo al zócalo de la ciudad
Con temas como "La Marcha", "La Estrella", "Las Cuadrillas", "La Muñeca" y "El Charrillo", avanzaron desde el Paseo Bravo, por la Avenida Reforma, la 2 y 3 Poniente, la Avenida Juan de Palafox y Mendoza, hasta llegar al corazón de la ciudad de Puebla.
En entrevista para Multimedios Puebla, Luis Raúl Zepeda Dominguez, un danzante de la junta auxiliar de San Miguel Canoa, y que pertenece a la Asociación Angelopolitana de Huehues, relató que su traje representa alegría y unión, ya que sus componentes son los que se utilizan en algunas celebraciones, principalmente en las bodas.
Colores llamativos y tornasoles, bordados tradicionales, una gran capa y un adorno gigante que llevan en la cabeza que se llama "xelquitehuelt", mismo que representa un enorme rehilete y que simboliza felicidad. Con una trayectoria de 35 años como danzante, compartió que el carnaval es algo que lo hace sentirse pleno y lo ayuda a expulsar todo lo malo.
"Definitivamente, el hecho de ponerte la máscara, el traje completo, cambia totalmente; se siente la alegría, la emoción, no hay cansancio, uno se convierte en otra persona, se van todos los males", dijo en entrevista para Multimedios Puebla.
- Club Puebla
Huehues recuerdan sus raíces con el festival en Puebla
Alelí González es una joven originaria de San Agustín Tlaxco, en el municipio de Acajete, y como cada año, participa en la cuadrilla para representar a su localidad. A su decir, cada paso de baile le hace recordar sus raíces y la motiva a ser mejor persona.
"Es una emoción inmensa en la cual puedo ser yo misma y compartir lo que me gusta con la gente que nos ve; se contagia de alegría y, como llevamos el nombre de San Agustín Tlaxco a cualquier lugar al que vamos", finalizó.
Con este recorrido todos los años las calles del primer cuadro se llenan de tradición, colores y música.
ERV