La planta de General Motors en Ramos Arizpe inició un despido masivo de trabajadores como parte de un ajuste operativo que contempla la transición a un solo turno de producción, con el objetivo de alinear sus procesos a la fabricación de vehículos eléctricos ante una menor demanda del mercado.
De manera extraoficial, se estima que entre mil y dos mil empleados podrían quedarse sin trabajo; sin embargo, la empresa no ha precisado el número total de personas despedidas, señalando únicamente que los recortes abarcan distintos niveles laborales.
Un trabajador del área de Ensambles en Ramos Arizpe, quien solicitó el anonimato, informó a este medio que la línea de producción opera de forma intermitente, deteniéndose por lapsos, durante los cuales se retira a grupos de entre 10 y 15 personas. Para el mediodía, aseguró, alrededor de 300 trabajadores ya habían sido despedidos.
El empleado manifestó preocupación e incertidumbre, al señalar que no hubo aviso previo y que existe molestia entre la base laboral ante la percepción de que el sindicato no ha intervenido, mientras muchas familias dependen de esos ingresos.
A través de un comunicado, GM Ramos Arizpe confirmó que ajustará su operación a un solo turno para adecuar la producción de vehículos eléctricos, y aseguró que los empleados afectados recibirán su liquidación conforme a la Ley Federal del Trabajo.
La empresa calificó la medida como necesaria para mantener su eficiencia y competitividad.
Asimismo, General Motors reiteró su compromiso con México, destacando una inversión de mil millones de dólares en los próximos dos años, así como el desarrollo de futuros proyectos enfocados en atender la demanda nacional y contribuir al crecimiento de las comunidades locales.
JVS