Los hantavirus existen desde hace siglos y registran brotes en Asia y Europa. En el hemisferio oriental, especialistas los vinculan con fiebre hemorrágica e insuficiencia renal. A inicios de la década de 1990, una variante en el suroeste de Estados Unidos se identificó como causa del síndrome pulmonar por hantavirus, una enfermedad respiratoria.
El virus volvió a la atención pública tras la muerte de Betsy Arakawa, esposa del actor Gene Hackman, por una infección en Nuevo México.
El virus se transmite por contacto con roedores o con orina, saliva o excrementos. La exposición ocurre en viviendas o espacios cerrados con ventilación limitada. La OMS señaló que existe transmisión entre personas en casos poco frecuentes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades iniciaron rastreo tras un brote en 1993 en la región de las Cuatro Esquinas, en Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah. La neumóloga Michelle Harkins explicó que un médico detectó un patrón de muertes en pacientes jóvenes.
La doctora Sonja Bartolome indicó que el inicio incluye fiebre, escalofríos y dolor muscular. El síndrome pulmonar aparece entre una y ocho semanas. La mortalidad alcanza 35 por ciento. En fiebre hemorrágica con síndrome renal, la mortalidad va de 1 a 15 por ciento. No existe tratamiento específico. La atención médica temprana aumenta la supervivencia.
Especialistas señalaron que la prevención exige evitar contacto con roedores y desechos. Recomendaron uso de guantes y solución con lejía. Indicaron no barrer ni aspirar para evitar la dispersión del virus en el aire.
mla