El obispo de Irapuato, Enrique Díaz, exigió al gobierno de México tener apertura para reconocer y aclarar el caso del hoy gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha sido acusado por supuestos vínculos con la delincuencia organizada por parte de Estados Unidos.
“Que estos hechos se esclarezcan a profundidad y que el gobierno también se ponga en actitud de reconocer y aclarar todas estas situaciones, no solamente de enojarse y de gritar ‘¡Viva México!’ y sentir que invaden nuestra patria, sino de reconocer qué cosas nos están haciendo daño”, dijo.
El representante de la Iglesia en Irapuato y regiones aledañas cuestionó la reacción del gobierno al enojarse por estas acusaciones.
“¿Por qué sí nos asustamos de las acusaciones que del extranjero se nos hacen y nos enojamos, pero no quitamos la corrupción que hay en el interior? Es una incongruencia lo que estamos realizando”, señaló.
El obispo reconoció que esta ha sido la nota de la semana por la petición que hay desde Estados Unidos de extradición y entrega de quienes sospecha y acusa de corrupción y de narcotráfico.
“Se ha cuestionado mucho y se ha dicho que será como una invasión de nuestra patria y como también falta de libertad de México frente a Estados Unidos. Sin embargo, lo que tendríamos que cuestionarnos es si en realidad hay corrupción en nuestras autoridades, y eso es lo que tendríamos que eliminar”, dijo Enrique Díaz.
Por otro lado, en materia de seguridad, el obispo señaló que es muy grave que las autoridades se corrompan, refiriéndose al caso de los policías municipales de Pénjamo que fueron detenidos y vinculados a proceso por presuntamente colaborar con el crimen organizado.
“Se tiene que seguir trabajando mucho para tener condiciones dignas para los policías, para las autoridades y para la seguridad pública, pero también estos parámetros que se van exigiendo en todos los municipios para ir detectando quiénes son dignos de ser los cuidadores de la sociedad”, dijo.
Reconoció que ha sido una semana difícil en materia de seguridad, pues una menor falleció en un ataque armado en Irapuato la noche del pasado jueves y en Pénjamo otro menor de 4 años perdió la vida la noche del viernes, víctimas presuntamente colaterales de ataques armados.
“Son situaciones muy violentas, a las que no debemos acostumbrarnos nunca. Qué triste que la violencia se adueñe de nuestros espacios”, dijo al recordar que el pasado 30 de abril pusieron su gran deseo y el compromiso de luchar todos por la construcción de la paz.
El llamado fue a que no se haga costumbre la violencia en medio de la sociedad, sino que se construya y se exija la paz para las comunidades, la seguridad para la sociedad y, en especial, para los niños y la familia.
“Ojalá que estos hechos nos duelan, no solamente para hacer escándalo y echar culpas, sino para reflexionar sobre esta situación: qué estamos haciendo cada uno de nosotros frente a toda esta situación de violencia que se va haciendo cada día más común”.