El pollo es un alimento saludable por su alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales; sin embargo, si no se lava adecuadamente o se consume crudo, existe el riesgo de contraer microbios responsables de la mayoría de las intoxicaciones alimentarias.
El pollo crudo puede estar contaminado con los microbios Campylobacter, Salmonella o Clostridium perfringens, las cuales suelen provocar dolor abdominal, diarrea, náuseas y vómito.
Es posible que al comprar carne de pollo crudo o poco cocido ya estén contaminados de estos microbios ya que suelen propagarse cuando se sacrifican, procesan, almacenan, envían o preparan.
¿Cuáles son los síntomas por intoxicación?
Los síntomas comunes de la intoxicación por alimentos incluyen diarrea, vómito, dolor en el abdomen, fiebre y dolor de cabeza
Con menos frecuencia, algunos tipos de intoxicación por alimentos como el botulismo (una enfermedad rara causada por una toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum) y la intoxicación por pescado y mariscos pueden afectar el sistema nervioso.
Los síntomas podrían incluir visión borrosa, dolor de cabeza, parálisis, hormigueo o entumecimiento de la piel y debilidad.
En el caso de la intoxicación con carne de pollo, la salmonelosis (provocada por la Salmonella) se caracteriza por la aparición brusca de fiebre, dolor abdominal, diarrea, náusea y a veces vómitos.
Los síntomas comienzan a manifestarse entre seis y 72 horas (generalmente 12 a 36 horas) después de la ingesta de Salmonella, y la enfermedad dura entre dos y siete días.
En la mayoría de los casos, los síntomas de salmonelosis son relativamente leves y los pacientes se recuperan sin tratamiento específico.
Sin embargo, en algunos casos, particularmente en niños pequeños y en ancianos, la deshidratación causada por la enfermedad puede ser grave y poner en peligro la vida.
La infección por Campylobacter causa la enfermedad campilobacteriosis que también provoca diarrea, aunque frecuentemente con sangre, dolor abdominal, fiebre, dolor de cabeza, náuseas y vómitos,
Los primeros síntomas de la enfermedad suelen aparecer entre dos y cinco días después de la infección, y duran por lo general de tres a seis días.
¿Cómo prevenir la intoxicación con carne de pollo?
A la hora de comprarlo en la tienda es recomendable colocar el pollo en una bolsa desechable para evitar que los jugos crudos entren en contacto con otros alimentos.
Mientras está en el refrigerador se debe colocar en el estante inferior dentro de envases sellados o bien envuelto, de modo que el jugo no gotee sobre otros alimentos.
Una práctica higiénica recomendable es lavarse las manos con agua y jabón antes y después de tocar pollo crudo, pero no se recomienda lavar el pollo antes de cocinarlo.
Las bacterias en los jugos de carne y aves crudas se pueden propagar a otros alimentos, utensilios y superficies, lo que se conoce como contaminación cruzada. Cocinar a la temperatura adecuada mata las bacterias, por lo que no es necesario lavar los alimentos.
Si elige lavar el pollo, hágalo de la manera más segura posible:
- Deje que corra el agua suavemente sobre el pollo para reducir las salpicaduras.
- Inmediatamente después, lave el fregadero y el área alrededor con agua jabonosa caliente y desinféctelos completamente.
- Lávese las manos por 20 segundos.
¿Cuáles son los beneficios de consumir carne de pollo?
La carne de pollo es una de las más saludables del mercado debido a su composición:
- Agua 70% - 75%
- Proteínas 20% - 22%
- Grasa 3% - 10%
- Minerales: Hierro, zinc, magnesio, selenio, cobalto y cromo
- Vitaminas: Tiamina, niacina, retinol y vitaminas B6 y B12
Los nutrientes presentes en la carne de pollo ayudan a reparar tejidos del cuerpo, protegen el sistema nervioso, la piel y contribuyen a la realización de diversas funciones orgánicas debido a la variedad de minerales, ayudan al sistema inmunológico y favorecen la formación de glóbulos rojos, entre otros.
JGBM