La búsqueda de Jessica Magdalena, de 33 años, concluyó de manera trágica luego de que autoridades confirmaran la localización de su cuerpo en una zona despoblada ubicada entre los municipios de León y San Francisco del Rincón.
El hallazgo fue realizado el 14 de junio, días después de que familiares denunciaran su desaparición. Fueron habitantes de la comunidad La Lomita quienes alertaron a las autoridades sobre un objeto sospechoso abandonado a un costado de un camino de terracería, lo que derivó en un operativo de verificación por parte de corporaciones de seguridad.
Al arribar al sitio, las autoridades confirmaron que se trataba de restos humanos. El cuerpo estaba envuelto en una cobija, presentaba quemaduras parciales y la ausencia de una de sus extremidades. Debido al estado de deterioro, los trabajos forenses se prolongaron durante varios días.
Fue hasta una semana después cuando especialistas confirmaron que los restos correspondían a Jessica Magdalena. La notificación oficial a la familia se realizó el domingo 21 de junio, momento en el que también se entregó el cuerpo.
Madre, trabajadora y desaparecida en días clave
Jessica Magdalena López Ramos tenía 33 años, era madre de un adolescente de 14 y trabajaba en el sector de la curtiduría. Su familia la describe como una mujer alegre, responsable y muy cercana a su entorno familiar.
De acuerdo con la cédula del Protocolo Alba (folio GTO-0592/2026), tenía una estatura de 1.57 metros, tez clara, cabello lacio castaño claro y ojos café oscuro.
La última vez que fue vista con vida fue la noche del 10 de junio. Ese día acudió al paradero de autobuses Europlaza, en la colonia Valle de León, donde se despidió de su madre, quien saldría de viaje.
El último contacto con ella ocurrió mediante un mensaje alrededor de las 2:30 de la madrugada. Después de ese momento, su teléfono dejó de tener actividad.
Familiares de la víctima han señalado como principal sospechoso a su expareja, Julián Montelongo Solís, originario de Michoacán, con quien Jessica habría mantenido una relación marcada por conflictos y presuntas amenazas.
De acuerdo con testimonios de su madre, la joven había expresado temor por su seguridad. Tras su desaparición, la familia realizó indagatorias por cuenta propia y revisó cámaras de videovigilancia cercanas.
En dichas imágenes observaron el ingreso de una camioneta al domicilio a las 12:30 de la noche, su salida a las 2:00 de la madrugada y un nuevo regreso poco después. El vehículo habría abandonado el lugar de forma definitiva alrededor de las 7:00 de la mañana del 10 de junio.
Debido a que no se observaron signos de violencia en accesos a la vivienda, los familiares presumen que la víctima habría permitido el ingreso.
Protestas y exigencia de justicia
Ante la falta de avances visibles, familiares y amigos de Jessica realizaron manifestaciones en la ciudad de León. La primera ocurrió durante el programa del “Miércoles Ciudadano”, frente a la Presidencia Municipal.
La segunda se llevó a cabo el 20 de junio, con bloqueos en el bulevar Adolfo López Mateos y la calle Chapultepec, a la altura del Parque Hidalgo, para exigir su localización con vida y acelerar las investigaciones.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han detallado avances operativos en torno a la investigación del caso.