José Antonio Castañeda Luna viajó de Pénjamo, Guanajuato a Michoacán para vender productos naturistas con más farmacias y así sacar un ingreso extra para los XV años de su hija, pero ya no regresó.
Así lo declaró su hermano, Sergio Ramón Castañeda Luna, el cual señaló que José Antonio emprendió su viaje el viernes 26 de junio a las 10 de la mañana, y no era la primera vez que lo hacía, pues ya tenía más de 20 años dedicándose a la venta de estos productos, por lo que acostumbraba, algunas veces, irse a otros estados a vender, trasladándose en su camioneta blanca.
“Ya había ido algunas otras ocasiones para aquel rumbo de Aguililla; se iba a vender productos naturistas”, dijo Castañeda Luna.
El hermano relata que cuando José Antonio llegó a Michoacán se había estado comunicando con ellos todos los días; principalmente con su esposa, a la que le depositaba el dinero de sus ganancias todas las noches que acababa el turno.
El martes 07 de julio fue la última vez que supieron de su paradero, pues ese día por la mañana José Antonio le había enviado un mensaje a su esposa avisándole que ya se iba a ir a trabajar, y una noche antes había mandado un video al grupo de la familia en donde se aprecia que está en el balcón del hotel fumándose un cigarro en la noche.
Durante el video, José Antonio dirige la cámara hacia su camioneta blanca, la cual se encontraba estacionada en la planta baja del hotel junto con más automóviles, y dice “ahí está la que no se raja, mira… -señala a su medio de transporte-. Aquí echándome mi cigarrito”.
Durante todo el día siguiente la familia no tuvo comunicación de José Antonio, por lo que Sergio decide mandarle varios mensajes a las nueve y media de la noche, en donde le dice “hermano, márcame. Estamos preocupados”.
A los pocos minutos José responde y le dice que está bien, pero que necesita dinero urgentemente porque está en la carretera, está nervioso y no sabe qué hacer.
Esto le causó desconfianza a su hermano, el cual insiste en llamarle, pero José le dice que no, que todo está bien, y que ya después habrá tiempo para contarle todo lo que está pasando.
Su familia se quedó intranquila esa noche, pues el último mensaje que mandó decía “Sergio, mándame dinero para salir de aquí”. Su hermano le siguió mandando mensajes, pero José ya no respondía, ni siquiera los veía, y al día siguiente ya no le llegaban.
José Antonio les había dicho que estaría de regreso el 13 de julio, pero a partir del 8 ya no obtuvieron señales de él.
La fiesta de XV de su hija se realizaría el 01 de agosto, pero fue suspendida, ya que la menor, a través de un video publicado en redes sociales, menciona que no le interesa la fiesta, y que su mejor regalo sería volver a ver a su padre.
Los familiares han tenido miedo de ir a buscarlo a Michoacán porque la zona en la que se encontraba José Antonio se considera "tierra caliente" en cuestión al tema de inseguridad.
"Irse a trabajar a un lugar riesgoso, ese fue su pecado", dijo Sergio Ramón.