En el marco de mes del orgullo de la comunidad LGBTIQ+, se llevó a cabo el foro “Voces que resisten: dialogo sobre feminismo transincluyente” en el Museo Regional de La Laguna, el pasado jueves 11 de junio en punto de las 19 horas, en el participaron diversas exponentes.
Mujeres que son parte de la comunidad y activistas entre ellas; Bárbara Maury, Katia Sánchez, Grezia Zúñiga, María José Landeros y como invitada de honor Kenya Cuevas, activista, defensora de los derechos de las personas trans y fundadora de la asociación civil Casa de la Muñecas Tiresias.
El dialogo se centró en temas como la interseccionaldad, la justicia social y la dignidad de las personas trans, destacando como la violencia estructural del sistema, la falta de leyes de identidad y exclusión laboral repercuten en la marginación de estos grupos.
Por otra parte, las panelistas abordaron temas como la violencia de género, acompañamiento en el aborto seguro, y la falta de oportunidades laborales para personas trans en estados como Durango.
Activismo y Legado de Kenya Cuevas
Sin embargo, el eje central sin duda fue la participación de Kenya Cuevas, ofreciendo un testimonio de transformación personal y logros legislativos históricos.
Cuevas relató que su lucha nace desde la indignación y el coraje tras el transfeminicidio de su amiga Paola Buenrostro, un evento que la marcó y la obligó a pasar del analfabetismo, y del desconocimiento de las leyes a enfrentar directamente al sistema judicial y patriarcal. Entre sus mayores logros como activista destacan:
Justicia y reconocimiento Legal:Logró un avance jurídico sin precedentes al incorporar la figura de
“la familia social”en las leyes de victimas de varios estados de la república, dicha ley se centra en
permitir que las amigasy redes de apoyo puedan
reclamar legalmente los cuerpos de las víctimas fallecidas.
Además, ha sido una figura fundamental en la promoción de la Ley Paola Buenrostro para tipificar el transfeminicidio.
Dignidad en la muerte: Fundó el primer mausoleo para mujeres trans en el mundo, surgiendo desde su experiencia rescatando cuerpos de la morgue (INCIFO) que estaban en situación de abandono, buscando garantizar que los cuerpos no reclamados no terminen en fosas comunes y que su memoria sea respetada.
“Yo soy un activista que he decidido también seguir luchando por las que ya no están aquí, por aquellas mujeres que ya no se pueden defender ni pueden defender su identidad aún después de la muerte. Por eso construí el primer mausoleo en el mundo para mujeres trans...
Lo que entendí es que las personas cuando mueren porque las matan, mueren porque ya no las recordamos”
Reparación del Daño y Educación: a través de la Casa Hogar Paola Buenrostro, ha implementado una metodología para que las mujeres trans en situación vulnerable se profesionalicen y terminen sus estudios.
Para Kenya cuando una compañera se gradúa o ingresa a la universidad, es un verdadero acto de satisfacción.
“Cuando una chica llega y me dice… me cabo de recibir de podóloga… acabo de pasar el examen para entrar a la UNAM… yo cuando alguien de las niñas me dice algo así… me siento un pavorreal y digo eso para mí si es un acto de satisfacción”
La filosofía de resistencia de Kenya se basa en que su felicidad la define como su “mayor venganza” contra un sistema patriarcal y religioso que intentó someterla. Basando su activismo en el perdón y la empatía, incluso hacia las instituciones que la violentaron.
Más allá de lo simbólico: Crítica a la política performática y exigencia de derechos reales
Por otra parte, las demás panelistas hicieron sus aportaciones desde sus áreas de experiencia, abordando temas como la interseccionalidad, la exclusión laboral, violencia y tipificación y una crítica hacia la política performática.
Grezia Zuñiga y Bárbara Maury señalaron como el sistema empuja a las mujeres trans al trabajo sexual, al negarles la educación y empleo formal, poniendo de ejemplo al estado de Durango en donde no existen leyes de identidad.
Lo que invisibiliza a la población y obliga a las mujeres trans a migrar para buscar derechos básicos.
Además, se cuestionó a las autoridades que realizan actos simbólicos, como iluminar edificios en junio, sin embargo, en la práctica votan en contra de los derechos de la comunidad LGBTQ+. A lo que Bárbara Maury comentó;
“A mí de que me sirve que me alumbren el museo de la ciudad, que me alumbren el Kiosco de la plaza, si no tengo una ley de identidad trans, si mis hermanas se tienen que ir a buscar trabajo a otros espacios”.
El panel terminó con una ronda de preguntas del público enfatizando la lucha por los derechos trans, la resistencia contra el sistema patriarcal y la violencia de las instituciones políticas y sociales hacia este sector de la población.
Finalmente, Kenya exhortó a los jóvenes a no permanecer indiferentes frente a las injusticias, y a convertirse en agentes de cambió desde la empatía y el respeto.
“Es lo único que necesitamos en la sociedad, empatía y respeto. No necesitamos aceptación. Yo me acepto desde los 9 años y con eso ha sido más que suficiente" Afirmó Cuevas.
LV