Con un videomapping inspirado en la voz y el universo creativo de Francisco Toledo, Nuevo León celebró la conclusión de los trabajos de conservación de "La Lagartera", una de las obras más emblemáticas del espacio público en Monterrey.
La pieza monumental elaborada con fibra de vidrio, resina y arena, ubicada sobre el Paseo Santa Lucía a un costado del Museo de Historia Mexicana, fue intervenida tras presentar diversos daños ocasionados por su exposición permanente al agua, la acumulación de sales minerales y las condiciones ambientales del entorno.
"La Lagartera", creada por el artista oaxaqueño Francisco Toledo en 2008, es considerada la única escultura monumental urbana realizada por el reconocido creador mexicano. La obra mide 24.5 metros de largo, 10 metros de ancho y tres metros de altura, con un peso de 18 toneladas y reúne distintas figuras animales relacionadas con el agua y la cosmovisión del Istmo de Tehuantepec.
Como parte de la restauración, especialistas realizaron procesos de limpieza mecánica y química, eliminación de concreciones salinas, reparación de grietas y reintegración cromática para recuperar la apariencia original de la pieza sin alterar su autenticidad.
La intervención estuvo a cargo de Memoria Restauración con acompañamiento técnico del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (CENCROPAM) y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
Para conmemorar la restauración, se proyectó el videomapping "Lo que el agua cuenta", una experiencia audiovisual construida a partir de entrevistas y testimonios de Francisco Toledo sobre la inspiración detrás de la obra.
La proyección exploró la relación entre el agua, los animales y las tradiciones del Istmo de Tehuantepec, además de narrar la historia de un gran lagarto que encuentra refugio junto a otras criaturas tras una creciente, relato que dio origen a "La Lagartera".
achm