La preocupación por el futuro del Lago de Chapala se mantiene viva en los municipios de la ribera, frente al proyecto del Acueducto Solís-León, cuyo objetivo es encauzar agua hacia la ciudad de León, Guanajuato.
Los alcaldes de las regiones de Jalisco colindantes al Lago de Chapala han comenzado a coordinar esfuerzos para manifestar su rechazo y exigir alternativas que no vulneren el vaso lacustre más grande de México.
¿Cómo avanzan los diálogos en torno a la Presa Solis?
El presidente municipal de Chapala, Alejandro de Jesús Aguirre Curiel, dio a conocer que ha sostenido reuniones con los otros seis alcaldes que integran la zona ribereña.
El propósito de este bloque regional es analizar el impacto ambiental y social que tendría la alteración de la presa Solís, considerada una de las fuentes de abastecimiento más importantes para el lago.
De acuerdo con el primer edil, ya se han presentado recursos de amparo con la intención de frenar legalmente el inicio de las obras en lo que se evalúan los riesgos reales para la cuenca.
La postura de los mandatarios locales se fundamenta en la necesidad de entablar un diálogo con la federación para que se busquen soluciones técnicas viables que no comprometan el ecosistema de la región de Jalisco.
Actualmente el cuerpo de agua se encuentra al 68 por ciento de su capacidad y dota del recurso vital a las poblaciones aledañas y al Área Metropolitana de Guadalajara. Aguirre Curiel expresó la inquietud colectiva de los alcaldes:
"Nos hemos reunido los alcaldes de la rivera, somos siete alcaldes, por la preocupación que sentimos que afectaría directamente al Lago de Chapala. El hecho de se altere una fuente muy importante, que es la Presa Solis, lo que hemos hecho es transmitir a las autoridades federales esa preocupación y les hemos pedido muy respetuosamente que valoren las opciones que tienen, para poder llevar agua a León y que sea sin apretar el Lago de Chapala".
Cardenal de Guadalajara invita a actuar con prudencia
Por su parte, el cardenal de la Arquidiócesis de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, se pronunció sobre el tema y exhortó a los gobernantes a actuar con cautela y a tomar decisiones concretas que ponderen el bienestar general de las comunidades.
El cardenal invitó a que las decisiones tomadas en torno al Lago de Chapala no busquen solucionar el desabasto de una urbe desprotegiendo a otra. El líder religioso enfatizó la importancia de un análisis prudente:
"El agua es vital y es un elemento necesario para todos, pero no es solución por ejemplo quitarle el agua a alguien para hacerse a la otra. Porque podría traerme algún problema de necesidad, entonces ahí tienen que tener todas las autoridades mucha sabiduría, mucha prudencia, mucho respeto".
LG