Vecinos de la colonia San Nicolás manifestaron su profunda indignación y temor tras la difusión de un video en redes sociales, en el que se observa a una mujer ingresar de manera violenta a una capilla de adoración para exigir dinero bajo amenazas.
Los hechos se registraron en el recinto ubicado sobre la calle Surinam, entre Río Balsas y Río Hondo. De acuerdo con el video y los testimonios de los asistentes, la mujer irrumpió abruptamente durante un momento de oración, en el que se encontraban principalmente adultos mayores, a quienes comenzó a intimidar verbalmente desde el primer instante.
En el video se aprecia que la agresora adoptó una actitud confrontativa, elevando el tono de voz y lanzando expresiones amenazantes sin mostrar respeto alguno por el carácter religioso del lugar. Sus palabras escalaron rápidamente a un discurso violento, en el que incluso hizo referencia a posibles agresiones contra menores de edad, con el objetivo de generar miedo y presionar a los presentes para que entregaran dinero.
Las imágenes muestran cómo la mujer recorrió las bancas del recinto, encarando de forma directa a cada uno de los asistentes. En uno de los momentos más tensos, confrontó a una mujer que intentó explicarle que no contaba con efectivo, a lo que la agresora respondió con gritos y descalificaciones, insistiendo en que sí tenía dinero. La situación generó un ambiente de pánico e impotencia entre los adultos mayores.
Al no obtener la cantidad de dinero que exigía, la mujer se retiró del lugar, pero antes lanzó burlas hacia una de las víctimas, dejando una sensación de vulnerabilidad e inseguridad entre quienes presenciaron los hechos.
Vecinos exigen mayor vigilancia
Habitantes de la zona señalaron que se trata del primer incidente de este tipo en dicha capilla, la cual es considerada un espacio de paz y recogimiento para la comunidad. Ante la gravedad de lo ocurrido, los vecinos decidieron difundir el video como medida de alerta para otros templos y comercios cercanos, además de solicitar formalmente la intervención de las autoridades municipales.
Hasta el momento, la agresora no ha sido identificada; sin embargo, los colonos confían en que la claridad de las imágenes permita a la policía dar con su paradero, reforzar la seguridad en la zona y prevenir que este tipo de hechos se repitan.