La búsqueda de María Adela Morales Correa, una mujer de 26 años, continúa tras reportarse su salida de un instituto médico en la Ciudad de México sin que sus familiares tengan conocimiento de su paradero.
El caso inició meses atrás y presenta una serie de eventos que la familia ha documentado ante las autoridades. Esta es la secuencia de los hechos que llevaron a la situación actual de la joven originaria de Chetumal.
El traslado a la Ciudad de México y la oferta de empleo
En el mes de enero, María Adela se trasladó desde Quintana Roo hacia la capital del país. El motivo del viaje fue una propuesta de trabajo realizada por una mujer llamada Georgina Reus, quien también es identificada con el nombre de Andrea Hernández. Durante los primeros meses de su estancia en la ciudad, la joven mantuvo comunicación constante con su madre, Cristina Ramírez.
El día 8 de abril se registró el último intercambio de mensajes por la aplicación WhatsApp entre Adela y su familia. Después de esa fecha, la joven dejó de responder las llamadas y los mensajes.
Ante la falta de noticias, sus parientes comenzaron las labores de localización. El 11 de abril, una persona conocida informó a la madre que Adela se encontraba en un centro de salud mental.
Se confirmó que Georgina Reus fue la persona que gestionó el ingreso de la joven al Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz. El argumento utilizado para el internamiento fue que la joven presentaba problemas de salud.
Madre de María Adela reporta inconsistencias
Los padres de María Adela viajaron a la Ciudad de México para ver a su hija, pero el personal del hospital les negó el acceso y la información.
La institución médica justificó su postura bajo criterios de confidencialidad. En el lugar, mostraron a los padres un escrito donde supuestamente Adela pedía que no se dieran detalles de su ubicación a sus familiares.
Cristina Ramírez analizó dicho documento y afirmó que la redacción y la firma no corresponden a las de su hija. Ante esta situación, la familia presentó una denuncia formal por desaparición de persona ante la fiscalía.
Para lograr ver a la joven, la familia tramitó un amparo ante el poder judicial. Gracias a este recurso legal, la madre pudo ingresar a la institución para un encuentro breve. Durante la visita, la señora Ramírez observó que su hija estaba bajo los efectos de fármacos sedantes y presentaba desorientación.
En ese momento, la joven manifestó tener miedo, se mostró nerviosa y lloró ante su madre. Adela expresó que no podía realizar comentarios sobre lo sucedido y mencionó que le habían pasado cosas. La familia solicitó entonces el diagnóstico clínico y el acceso a los registros médicos para conocer el estado real de la paciente.
María Adela salió del hospital; está desaparecida
Recientemente, el Instituto Nacional de Psiquiatría informó que María Adela recibió el alta médica y abandonó las instalaciones. Sin embargo, la institución no notificó a los padres sobre el momento de la salida ni sobre la identidad de la persona que la acompañaba. Al día de hoy, la familia desconoce el paradero de la joven y continúa con las acciones legales para localizarla.
ZNR