La atención a la salud mental infantil enfrenta una creciente demanda en México, mientras persiste una falta de especialistas para atender a todos los pacientes que requieren apoyo, advirtió el psiquiatra José Alfonso Ontiveros.
En entrevista con Víctor Martínez para la sección “Tu médico en Telediario”, el especialista explicó que los trastornos emocionales en menores son más comunes de lo que se piensa, pero con frecuencia no se diagnostican ni se tratan a tiempo.
“La patología infantil suele tratarse mal y es muy frecuente. A pesar de la frecuencia, no tenemos suficientes psiquiatras infantiles para tratar a toda la población”, señaló.
Ontiveros indicó que actualmente muchos profesionales de la salud mental tienen consultas saturadas debido al incremento de casos, lo que dificulta brindar atención oportuna a todos los pacientes.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, la mitad de los trastornos mentales comienzan antes de los 14 años; sin embargo, una gran cantidad de estos casos no recibe diagnóstico ni tratamiento adecuado.
¿Cuáles son las señales de alerta y cómo deben actuar los padres?
El especialista subrayó que la intervención temprana es clave, ya que los problemas emocionales en la infancia pueden resolverse más rápido que en la adultez si se atienden correctamente.
“Afortunadamente los niños se curan pronto y no necesariamente con medicamentos; a veces hay que intervenir con la familia, con los papás, y eso resuelve el problema”, explicó.
Entre los principales signos de alerta, destacó cambios en la conducta que pueden reflejar malestar emocional. Estos incluyen ansiedad extrema, aislamiento, irritabilidad, llanto frecuente, problemas escolares y dificultad para concentrarse.
“Los niños pueden padecer lo mismo que pasa en el adulto, con algunas variaciones. Es importante que los padres estén atentos a estos cambios”, indicó.
Pese a la importancia de la atención temprana, uno de los principales obstáculos sigue siendo el estigma social en torno a la salud mental, lo que retrasa la búsqueda de ayuda profesional.
“Buena parte consiste en romper el mito de que acudir a atención psicológica o psiquiátrica es para locos”, afirmó.
El especialista también desmintió ideas erróneas sobre los tratamientos, como la creencia de que generan dependencia o deben mantenerse de por vida.
“Hay que romper el mito de que los tratamientos van a ser para toda la vida o que cambian la personalidad. Ningún fármaco de este tipo produce dependencia”, aclaró.
En ese sentido, explicó que los tratamientos se ajustan a cada caso y pueden suspenderse bajo supervisión médica, dependiendo de la evolución del paciente.
Sobre los casos más graves, Ontiveros señaló que la hospitalización psiquiátrica no es común y solo se utiliza cuando el paciente representa un riesgo para sí mismo o para otros.
“El internamiento se emplea cuando el paciente no puede cuidarse a sí mismo o existe un riesgo inminente, como en casos de ideación suicida”, detalló.
Otro problema frecuente es la automedicación, especialmente en hombres, quienes recurren al alcohol o drogas para intentar manejar síntomas como ansiedad o insomnio.
“La automedicación, sobre todo en el varón, es más frecuente. El uso de alcohol, cannabis u otras sustancias antes de acudir al médico es algo cotidiano”, advirtió.
El especialista enfatizó que estas prácticas pueden agravar los trastornos mentales, por lo que recomendó siempre acudir con un profesional antes de consumir cualquier sustancia.
Finalmente, destacó que la prevención también implica fortalecer el entorno familiar, fomentar el diálogo y normalizar el cuidado de la salud emocional desde la infancia.
Para Ontiveros, hablar abiertamente sobre el bienestar emocional y buscar ayuda a tiempo puede marcar la diferencia y evitar que los problemas se agraven durante la adolescencia o la vida adulta.
dcaa