La presidenta municipal de San Pedro Tlaquepaque, Laura Imelda Pérez, salió al paso de las recientes declaraciones emitidas por el secretario de Transporte, Diego Monraz. La funcionaria desmintió señalamientos que vinculan a su administración con la regulación ilegal de mototaxis.
El conflicto surgió luego de que conductores denunciaran presuntos acosos por parte de funcionarios municipales. Según los reportes, se les obligaba a realizar pagos semanales de 200 pesos y a portar chalecos guindas para permitirles circular en la zona.
Ante esto, la alcaldesa precisó tres puntos fundamentales sobre la relación con este sector del transporte. En primer lugar, admitió que existe un vínculo con los conductores, pero negó rotundamente que el municipio busque regular sus actividades operativas actuales.
El Ayuntamiento de Tlaquepaque aclaró que no pretende invadir facultades estatales en materia de transporte público. Mediante un comunicado oficial, la institución subrayó que respeta la Ley de Movilidad vigente que rige en todo el territorio de Jalisco.
¿Qué aclaró la alcaldesa sobre la entrega de chalecos en Tlaquepaque?
Respecto a la indumentaria, Laura Imelda Pérez puntualizó que los chalecos entregados por su gobierno son de color negro y no guindas. Estas prendas forman parte de un programa municipal para apoyar a los motociclistas a cumplir con las normas de seguridad.
La funcionaria insistió en que estos chalecos no funcionan como una concesión ni otorgan permisos de transporte. Su finalidad es meramente preventiva y busca que los conductores circulen dentro de la ley estatal para evitar sanciones de las autoridades viales.
Asimismo, la presidenta municipal aprovechó para exigir al Gobierno de Jalisco que agilice la regulación de este servicio. Señaló que la falta de un marco jurídico claro deja a los trabajadores expuestos a posibles actos de corrupción y amedrentamiento.
Finalmente, Pérez denunció que agentes de Vialidad Estatal han acosado a quienes portan el chaleco negro institucional del municipio. Estas situaciones de tensión reflejan la urgencia de coordinar esfuerzos entre ambos niveles de gobierno para ordenar el transporte comunitario.
MQ