La Colección FEMSA y el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey presentaron “Rutas Metabólicas”, una experiencia gastronómica y artística que forma parte de la exposición “Constelaciones y Derivas: “Arte de América Latina”, donde los visitantes no solo recorren obras en las salas, sino también historias, memorias y tradiciones a través de la cocina.
El proyecto reúne a artistas culinarios y chefs invitados en una serie de residencias gastronómicas desarrolladas dentro del restaurante del museo, con el objetivo de explorar nuevas formas de conectar con el arte desde los sentidos.
“Es una serie de residencias gastronómicas donde invitamos a artistas, a cocineros a que trabajen aquí con el equipo y desarrollen un menú, unos platillos y pensar cómo aprendemos con todo el cuerpo”, explicó Alberto Díaz, curador de la Colección FEMSA.
En esta edición, la artista culinaria oaxaqueña Margarita Beristáin llegó a Monterrey para compartir recetas, ingredientes y técnicas tradicionales de Oaxaca, las mismas que ahora forman parte del menú temporal del restaurante de MARCO.
Carlos Rodríguez, chef del museo, destacó que varios de los productos utilizados fueron traídos directamente desde Oaxaca, lo que convierte la experiencia en una propuesta poco común en la región.
“Traer la cocina de allá está muy interesante”, comentó.
El menú incluye bebidas tradicionales, sopa de frijol ahumado con queso y epazote, tasajo oaxaqueño acompañado de enmoladas de mole negro y, como postre, un pastel tradicional de calabaza con pepita garampiñada.
La experiencia gastronómica estará disponible hasta el próximo 28 de junio y posteriormente, “Rutas Metabólicas” continuará con una nueva residencia culinaria inspirada en la cocina tradicional del estado de Hidalgo.
Para los organizadores, el proyecto también busca ampliar la manera en que el público se relaciona con el arte y la cultura.
“Pensamos en cómo desde la boca, desde los sentidos, podemos también tener una experiencia de aprendizaje”, agregó Díaz.
Así, “Rutas Metabólicas” transforma la visita al museo en una experiencia que no sólo se observa, sino que también se prueba, se comparte y se recuerda a través de los sabores.
mla