El director de Protección Civil de Nuevo León, Erik Cavazos Cavazos, informó que el pasado miércoles 25 de febrero se registraron más de 300 incendios en distintos puntos del estado, una cifra que encendió las alertas de las autoridades ante las condiciones climáticas adversas.
De acuerdo con el funcionario, los reportes se distribuyeron en los 51 municipios de la entidad, aunque la mayoría de los siniestros se concentraron en zonas de pastizales y terrenos baldíos.
La mayoría de los incendios, fueron originados por descuidos humanos
Precisó que entre el 85 y 90 por ciento de los incendios fueron de este tipo, muchos de ellos presuntamente originados por descuidos humanos, como el arrojar colillas de cigarro encendidas o la quema irresponsable de basura.
“Sí, ayer tuvimos un día donde las cifras en todo el estado, de los 51 municipios, sumaron un total de 300 incendios; la mayor parte, el 85 o 90 por ciento, fueron de pastizales, en terrenos baldíos o porque alguien tiró una colilla de cigarro”, señaló el titular de la corporación.
Cavazos Cavazos explicó que este incremento en los incendios está relacionado con factores climatológicos como la baja humedad, la presencia de ráfagas de viento y temperaturas que alcanzaron los 35 grados centígrados, condiciones que favorecen la rápida propagación del fuego, especialmente en áreas con vegetación seca.
Además de los incendios en pastizales, el director detalló que también se atendieron reportes en comercios, casas habitación y vehículos. No obstante, destacó que en estos casos no se registraron afectaciones mayores ni personas lesionadas, gracias a la pronta intervención de los cuerpos de emergencia municipales y estatales.
El funcionario subrayó que la coordinación entre Protección Civil del Estado, corporaciones municipales, bomberos y otras instancias de auxilio fue clave para contener los siniestros en el menor tiempo posible y evitar daños de mayor magnitud.
Ante el pronóstico de condiciones similares para este jueves, el director de Protección Civil exhortó a la población a extremar precauciones, evitar cualquier actividad que pueda detonar un incendio y reportar de inmediato cualquier conato al 911.
Asimismo, pidió denunciar de manera formal cualquier incendio que haya sido provocado intencionalmente.
Agregó que la división ambiental se mantiene atenta a los reportes ciudadanos para investigar posibles responsabilidades y aplicar las sanciones correspondientes en caso de confirmarse conductas dolosas o negligentes.
Finalmente, reiteró el llamado a la ciudadanía a colaborar con las autoridades, ya que la prevención es fundamental para reducir riesgos, proteger el entorno y salvaguardar la integridad de las familias nuevoleonesas.
mvls