Más de mil incendios se registraron a lo largo del mes de febrero en Nuevo León, cifra que contrasta considerablemente con el panorama observado en enero, cuando únicamente se contabilizaron 44 siniestros.
El incremento más significativo se presentó durante los últimos días del mes, derivado principalmente de las altas temperaturas que se registraron en la entidad, lo que favoreció la propagación del fuego en distintos puntos del estado.
Tan solo en el periodo comprendido del lunes 23 al viernes 28 de febrero, autoridades reportaron un total de 981 incendios, entre ellos siniestros en lotes baldíos, viviendas y vehículos, además de otros incidentes. El viernes fue la jornada con mayor número de reportes atendidos por los cuerpos de emergencia.
Previo a este repunte, hasta el domingo 22 de febrero se tenía un registro acumulado de 66 incendios ocurridos en diversos municipios del estado, lo que evidencia el marcado aumento de siniestros durante la última semana del mes.
¿Cómo prevenir incendios?
Prevenir incendios no empieza cuando vemos humo, sino mucho antes, en los pequeños hábitos de todos los días. Revisar las instalaciones eléctricas, no sobrecargar contactos y sustituir cables dañados puede marcar la diferencia entre la tranquilidad y una emergencia.
En casa, es clave mantener estufas, veladoras y aparatos de calor lejos de materiales inflamables, así como apagar completamente cualquier fuente de fuego antes de salir o dormir.
En exteriores, evitar arrojar colillas de cigarro y no encender fogatas en zonas prohibidas reduce riesgos, especialmente en temporadas secas. También es importante no acumular basura, cartón o maleza, ya que pueden convertirse en combustible.
Contar con un extintor funcional, detectores de humo y un plan familiar de evacuación fortalece la seguridad. La prevención es una responsabilidad compartida: pequeños descuidos pueden generar grandes consecuencias, pero acciones simples y constantes ayudan a proteger vidas, hogares y el entorno.
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