El tradicional pan francés, elemento indispensable en la dieta y la cultura gastronómica de la Comarca Lagunera, sufrirá un ajuste en su costo a partir del próximo 1 de febrero.
Tras un análisis profundo de la situación económica que atraviesa el sector, los panaderos de la región anunciaron que el precio promedio de la pieza de pan francés se situará en los 13 pesos, mientras que el pan dulce alcanzará los 15 pesos.
La verdad detrás del aumento
Pedro Ávila, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa) delegación Laguna, informó que este incremento sugerido es de un peso por pieza.
La decisión no es arbitraria, sino que responde a una presión financiera multifactorial que ha vuelto insostenible mantener los precios del año anterior. Entre los principales detonantes se encuentran el encarecimiento de materias primas esenciales, así como las alzas constantes en servicios de gas y electricidad.
Sin embargo, el factor de mayor peso en este ajuste ha sido el incremento en la carga operativa laboral.
Ávila señaló que el reciente aumento del 13% al salario mínimo, sumado a las obligaciones de seguridad social, Infonavit e impuestos sobre la nómina, ha obligado a las panaderías a revaluar su esquema de costos para evitar el cierre de negocios.
“Analizando los costos de materia prima, insumos y el incremento en sueldos y prestaciones, hemos sugerido un aumento de un peso. Cada socio o dueño de panadería determinará, con base en sus propios costos de operación, el precio final que ofrecerá a sus clientes”, aclaró el dirigente.
Se busca garantizar la operatividad de los negocios
El impacto de esta medida es significativo para la economía regional, considerando que en la Comarca Lagunera existen alrededor de 70 panaderías formalmente establecidas.
No obstante, el alcance de la industria es mucho mayor: a través de una red de aproximadamente 5,000 puntos de venta en misceláneas y tiendas de barrio, se comercializa hasta el 60% de la producción total.
Del bienestar de este sector dependen directamente cerca de dos mil familias laguneras, sin contar a los pequeños comerciantes que obtienen un margen de ganancia mediante la reventa del producto.
Con este ajuste, la Canainpa busca garantizar la operatividad de los negocios y la estabilidad de los empleos que generan, descartando por el momento incrementos adicionales en el corto plazo.
POT