Para disfrutar de unas vacaciones inolvidables no siempre se requiere de un presupuesto elevado o de un vuelo a un destino paradisíaco.
Si bien muchos optan por las costas, para otros, un paseo al Parque Tucán en Monterrey es el remedio necesario para reanimar el espíritu y convivir con los seres queridos en esta temporada.
Lograr que una familia de cuatro se ponga de acuerdo suele ser complicado, por lo que la visita de doña Rosy resultó ser toda una proeza: llegó al parque acompañada de 15 familiares, demostrando que la organización es clave cuando se trata de aprovechar los espacios públicos de la ciudad.
El atractivo de los parques municipales
El Parque Tucán no solo recibe a regiomontanos, sino que se ha convertido en un punto de encuentro multicultural.
Un ejemplo es Carlos, quien llegó desde Venezuela hace un par de años. Él ha decidido adaptar las tradiciones regias a su estilo; en lugar de la clásica carne asada, prefirió disfrutar de un arroz chino frente a las albercas, priorizando el descanso y la compañía sobre el asador.
- Comunidad
Sin embargo, la sorpresa de la jornada fue la señora Ruth, quien viajó desde Colombia para vacacionar en Monterrey. A pesar de tener cerca destinos como Cartagena, Bogotá o Medellín, asegura que en menos de cuatro días ha visitado el parque en dos ocasiones.
"Un espacio de estas características en Colombia es mucho más costoso que lo que se gasta aquí", argumentó Ruth, destacando la accesibilidad de las albercas municipales.
No importa el punto geográfico de origen ni el plan gastronómico que se elija; el Parque Tucán reafirma que, para las familias, lo verdaderamente importante es compartir el tiempo y refrescarse juntos.