Este fin de semana se celebró la primera comunión de una menor acompañada por su familia originaria de Irapuato en la Parroquia del Señor de los Milagros, ubicada en la comunidad de Alfaro, León.
La misa inició cerca de la 1:27 de la tarde y fue oficiada por el “Padre Beto”, quien utilizó una casulla verde y, como cualquier otro sacerdote, comenzó la celebración con los ritos tradicionales de la Iglesia católica.
En la ceremonia participó la familia de Julio García, quienes llegaron antes de la 1 de la tarde desde Irapuato a este templo ubicado en el municipio de León, junto con su sobrina Saraí. Ellos reconocieron que saben que los sacramentos impartidos en este lugar no tienen validez para la Iglesia católica y que únicamente recibirán una boleta.
“Es la tercera vez que venimos”, aseguró Julio García mientras esperaba el inicio de la celebración.
Durante la homilía, el Padre Beto señaló: “Hermanos, nosotros no somos dueños de los sacramentos… no tenemos la patente… el único que tiene la patente es Dios”, y criticó los cobros que se realizan en otras iglesias.
Al concluir su mensaje, pidió a Saraí y a su familia, quienes se encontraban en la primera fila frente al altar, ponerse de pie, encender la vela que portaban y realizar la renovación de las promesas bautismales.
Posteriormente, el sacerdote ungió con óleo del Santo Crisma la frente de la menor y le dijo: “Por esta señal que has recibido, recibe el nombre del Espíritu Santo”.
La celebración continuó con la consagración de la hostia, que fue entregada por primera vez a Saraí. Ella y otra asistente fueron las únicas personas que comulgaron.
El 26 de marzo, en un comunicado firmado por el obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, se informó:
“Muchos feligreses acuden a la llamada 'Parroquia de Los Milagros', en la colonia La Capilla, en León, Guanajuato, y han recibido allí los sacramentos de iniciación cristiana sin una formación adecuada, limitándose a presentarse el día designado. Los sacramentos que supuestamente 'administran' en dicha parroquia no son válidos, ni lícitos, y quienes allí acuden son víctimas de engaño y fraude”.
Posteriormente, el 16 de abril, la Arquidiócesis de León informó sobre este recinto:
“No pertenece a la Iglesia Católica ni está en comunión con la Arquidiócesis de León. En dicho sitio no ejerce ministerio ningún sacerdote válidamente ordenado (…) los actos que allí se presentan como sacramentos carecen de validez".
El 19 de abril la parroquia dejó de operar; sin embargo, TELEDIARIO confirmó que retomó sus actividades casi 50 días después de la suspensión.
TELEDIARIO intentó entrevistar al “Padre Beto”, pero se negó a responder a los señalamientos realizados por la Arquidiócesis de León y la Diócesis de Irapuato respecto a la invalidez de los sacramentos que se administran en este lugar.
Jorge Emilio Medina, secretario de la Parroquia del Señor de los Milagros, calificó como “calumnias y difamaciones que provocan daño moral e incertidumbre a la gente” los señalamientos sobre la invalidez de los sacramentos impartidos en este recinto.
Además, aseguró que las boletas que entregan cuentan con registro ante la Secretaría de Gobernación y reiteró que se trata de una congregación independiente.
“Nosotros somos independientes y, que quede bien claro, también somos católicos. Que la gente no tenga confusión, también la congregación aquí es católica”, enfatizó.
Asimismo, señaló que el nombre formal de la agrupación es “Congregación Sacerdotal Católica Santa Trinidad” y que puede consultarse en el Directorio de Ministros de Culto por Clave de Registro de la Secretaría de Gobernación, bajo el número 2454/00.
En esta Parroquia del Señor de los Milagros se requieren entre seis y ocho meses de preparación para recibir los sacramentos, a diferencia de la Iglesia católica tradicional, donde estos procesos pueden extenderse durante años.
TELEDIARIO consultó los costos de los sacramentos impartidos en esta parroquia, y se informó que tienen un costo de 500 pesos.
Las acusaciones de que se trata de una iglesia “falsa” datan de hace más de 20 años. El anterior responsable de la Parroquia del Señor de los Milagros fue Javier Arturo Álvarez Ramírez, quien también enfrentó cuestionamientos sobre la validez de su nombramiento y que, pese a ello, permaneció al frente del templo desde 1992 hasta su fallecimiento, ocurrido hace aproximadamente un año.