De premios literarios a exposiciones en San Pedro; conoce el renacer de los internos del Cereso 2 en Nuevo León

Esta son las historias de Erika y Héctor, internos que encontraron en la escritura y la pintura una segunda oportunidad de vida dentro del sistema penitenciario de Nuevo León.

Interno en Cereso 2 estudiando en Nuevo León. / Roberto Alanís
Monterrey, Nuevo León /

Dentro de los muros de los centros de reinserción social femenil y Apodaca número dos, algunas historias toman un rumbo distinto. Para quienes antes vivieron entre violencia, excesos o adicciones, el tiempo en prisión también se ha convertido en una oportunidad para aprender y crear.

Una de esas historias comenzó cuando una interna del penal femenil decidió participar en un concurso literario. No imaginaba que su relato terminaría obteniendo un premio nacional de cuento

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"Al ver que otras compañeras ya lo habían hecho antes, decidí intentarlo. Fue la primera vez que participo y resultó muy satisfactorio que mi cuento ganara", expresó Erika, quien se encuentra en el Cereso femenil.

De la adicción a las galerías: La historia de Héctor

Contrario a la percepción de que en los penales solo se fortalecen las malas prácticas, para algunos internos este tiempo también se ha convertido en un momento para replantear su vida.

Es el caso de Héctor, quien durante años vivió entre adicciones y que dentro del Cereso número dos de Apodaca descubrió un talento que no conocía: la pintura. 

Programa musical para internos en Cereso 2 de Nuevo León. / Roberto Alanís

Una de sus obras incluso ha sido expuesta en una galería de arte en San Pedro, junto a piezas de artistas reconocidos.

Durante un recorrido por estos centros penitenciarios se pudo constatar que en su interior se desarrollan talleres de lectura, pintura, una escuela de música y diversas actividades culturales como parte de los programas de reinserción social.

"Imparto clases de dibujo, pintura acrílica y también yoga. Estamos certificados como instructores por una escuela externa", explicó Héctor, persona privada de la libertad.

¿Qué estudian los internos del Cereso en Nuevo León? 

Otros internos han optado por retomar sus estudios. Es el caso de Raúl, quien sin haber tenido formación académica logró concluir su educación dentro del penal y ahora busca estudiar Derecho para, en el futuro, apoyar a otras personas que atraviesan procesos legales.

En el área educativa del Cereso número dos de Apodaca, algunos participantes también apoyan a compañeros que no saben leer ni escribir.

Clases de música para internos en el Cereso 2 de Nuevo León. / Roberto Alanís

"Les doy técnicas de comprensión de lectura: lectura analítica, rápida y conceptual. Son algunas de las principales herramientas para que, al leer un libro, puedan comprenderlo, sin importar si el contenido es sencillo o complejo", señaló Francisco, PPL del Cereso de Apodaca.

El arte como escape en el Cereso Femenil

Historias como estas también se repiten en el penal femenil. Está el caso de Erika, quien lleva nueve años en estas instalaciones y encontró en la escritura una forma de replantear su vida y un escape a su realidad. 

Otros internos incluso han logrado concluir una carrera universitaria durante su estancia en prisión. Artemisa, por ejemplo, ya contaba con estudios antes de ingresar al penal y dentro de estas instalaciones logró terminar otra carrera, lo que hoy le permite ejercer como abogada.

Actividades que buscan abrir nuevas oportunidades para quienes, más allá de su situación legal, intentan reconstruir su historia y prepararse para reintegrarse a la sociedad.

rcm

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  • Damaris González
  • Redactora de noticias y amante de la literatura, disfruto descubrir historias en libros, museos y cafeterías. Creo profundamente en el poder de las palabras y en cómo la lectura puede acercarnos a nuevos mundos. Me encanta conocer lugares nuevos y encontrar en cada uno una historia que contar.
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