Una disputa familiar ha puesto en riesgo a 60 familias que habitan el edificio 503 ubicado en el Centro Histórico de Puebla.
La problemática se debe a incrementos en los precios de renta, las constantes amenazas de desalojo y la falta de mantenimiento al inmueble.
Los inquilinos señalaron que dichas complicaciones se generaron con el fallecimiento del propietario original Francisco Palacios, pues ello provocó que sus hijos ahora busquen apropiarse del inmueble.
Esta situación ha confrontado a dos personas identificadas como Jorge Palacios y Guadalupe Palacios, quienes buscan obtener el control del lugar para sacar un provecho económico.
Dos dueños, doble renta: vecinos ahora viven entre alza de cobros y amenazas de desalojo
Luciana Perea es una de las inquilinas del edificio.
Ella señaló a TELEDIARIO Puebla que se han presentado casos en donde cada uno le ha cobrado la renta por su cuenta, además de realizar incrementos considerables sin previo aviso.
Además, acusa que también ha sido amenazada con ser desalojada del lugar que renta en caso de no aceptar los nuevos pagos que le son solicitados.
Señaló también que el cuarto que le renta la familia Palacios es muy austero.
A esto se suma que los propietarios tienen el lugar prácticamente olvidado y sin mantenimiento, pues se han concentrado más en el conflicto legal que en las condiciones del sitio.
“Tiene dos dueños y siempre están peleando entre ellos, uno al otro se echan la pelota: que tú vas a arreglar, no que yo esto, no que el agua, esto. Nos cortaron toda la tubería para no darnos agua, yo vivo acá por necesidad”, expresó.
- Policía
Niegan que antorchistas hayan invadido edificio: "hay 60 espacios de 60 familias"
Otra de las vecinas que pidió el anonimato señaló que han sido ellos mismos quienes han tenido que invertir de sus recursos para mejorar las condiciones en las cuales se encuentra el inmueble.
Además, rechazaron las versiones de que el edificio ha sido infiltrado por parte de organizaciones de comerciantes al asegurar que todos son vecinos que tienen más de una década viviendo en el lugar.
Ante los abusos cometidos por la familia Palacios los inquilinos expresaron su temor a ser desalojados.
Por último, pidieron que las condiciones del edificio sean mejoradas dado que tiene 60 espacios entre departamentos y cuartos que sirven de hogar para el mismo número de familias.
EG