La mortandad de peces registrada en días recientes en la presa La Purísima corresponde, de manera preliminar, a un fenómeno natural asociado al ciclo biológico de la especie conocida regionalmente como “champorra”, informó la Comisión Nacional del Agua (Conagua) tras una inspección técnica realizada en el embalse junto con la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial del Estado de Guanajuato (PAOT).
Mediante un comunicado, informó que se realizó un recorrido efectuado en las comunidades de Molineros, Santiaguillo y Zangarro, por parte del personal técnico de ambas dependencias quienes verificaron las condiciones ambientales del cuerpo de agua y descartó indicios de contaminación reciente.
De acuerdo con la Conagua, “durante la inspección visual y olfativa, personal técnico no identificó coloraciones anormales ni olores desagradables en el recurso hídrico”, por lo que no se encontraron elementos que sugieran afectaciones por descargas contaminantes.
Asimismo, se precisó que los ejemplares muertos pertenecen exclusivamente a la especie denominada “champorra”, cuya mortalidad suele incrementarse una vez concluido su periodo reproductivo. La dependencia federal señaló que este comportamiento ocurre de forma recurrente cada año y forma parte del ciclo natural de la especie.
Como parte de la supervisión, también se constató la presencia de aves como garzas blancas alimentándose de manera habitual en las orillas de la presa, además de que los pescadores locales reportaron que la reciente siembra de tilapia realizada días atrás no presenta afectaciones.
Medio Ambiente atribuye acumulación de peces al viento y al ciclo de vida de la especie
Por su parte, la directora general de Medio Ambiente del Gobierno Municipal de Guanajuato, Jessica Itzel Dayana Ibarra Vázquez, confirmó que las cooperativas pesqueras de Molineros y Zangarro fueron las primeras en alertar sobre la presencia de peces muertos, principalmente por la preocupación que generó la reciente siembra de nuevas especies.
“Lo primero que revisaron es que no fueron los peces que ellos habían sembrado”, explicó la funcionaria.
Ibarra Vázquez señaló que, además del ciclo biológico de la especie, existieron factores ambientales que contribuyeron a que los ejemplares se concentraran en un mismo punto de la presa.
Salud descarta riesgo para la población
En tanto, la directora de Salud Municipal, Jessica Patlán Escobedo, informó que la presencia de ejemplares muertos en las orillas de la presa no representa, hasta el momento, un riesgo sanitario para la población.
La funcionaria explicó que la especie observada no forma parte habitual del consumo humano y que este tipo de eventos puede relacionarse con factores ambientales como cambios de temperatura o disminución de oxígeno en el agua.
“No existe evidencia de que la sola presencia de estos organismos muertos genere enfermedades en la población general”, señaló.