Habitantes de Pueblo Quieto protestan ante posible desalojo por proyecto del tren México–Guadalajara

Aseguran estar abiertos al diálogo, pero advierten que continuarán manifestándose si no reciben una propuesta formal de reubicación.

Los vecinos aseguraron que están dispuestos a dialogar, siempre que exista una propuesta formal de reubicación | Foto: Especial
Guadalajara, Jalisco /

La incertidumbre volvió a apoderarse de decenas de familias que habitan en la zona conocida como Pueblo Quieto, luego de que se manifestaran en la intersección de las calles Lluvia y Mariano Otero para exigir información clara sobre un posible desalojo.

Durante varias horas, los vecinos bloquearon la vialidad como medida de presión ante lo que consideran una falta de comunicación por parte de las autoridades.

Vecinos exigen certeza sobre su vivienda

La protesta se llevó a cabo en un punto estratégico cercano a avenida Inglaterra, lo que generó complicaciones viales hasta las inmediaciones de una cervecera ubicada sobre Mariano Otero. 

Con pancartas y consignas, los manifestantes expresaron su preocupación por quedarse sin un lugar donde vivir, en medio de rumores sobre la liberación de los terrenos que actualmente ocupan.

Rosa, una de las voceras del grupo, explicó que en Pueblo Quieto viven aproximadamente 1,500 personas, entre ellas trabajadores de la zona de Jardines del Bosque, barrenderos, albañiles, pintores y empleados eventuales que encontraron en ese espacio una alternativa ante la falta de vivienda formal.

“Nosotros estamos dispuestos porque sabemos que no es nuestro terreno, nos pusimos ahí porque en realidad no teníamos a dónde vivir”, reconoció. 

Sin embargo, dejó claro que están abiertos a una reubicación siempre que exista una propuesta seria, transparente y por escrito.

 “No queremos engaños, queremos certezas”, subrayó.

De acuerdo con los vecinos, un representante del alcalde de Guadalajara, Pablo Lemus, acudió al lugar para dialogar con ellos y proponer la instalación de una mesa de trabajo la próxima semana. 

El objetivo sería analizar la situación legal de los predios y buscar alternativas que eviten que las familias queden en situación de calle.

No obstante, Rosa advirtió que, si no reciben una respuesta concreta, continuarán manifestándose “donde sea y como sea”, pues aseguran que su prioridad es proteger el derecho de sus hijos a tener un techo.

El posible desalojo estaría vinculado al proyecto del tren México–Guadalajara, una obra de infraestructura que, según versiones preliminares, podría impactar directamente en la zona donde se asienta Pueblo Quieto.

Aunque el proyecto aún no ha sido confirmado oficialmente en todos sus detalles, la sola posibilidad ha generado inquietud entre los habitantes.

Un periodista local señaló que previamente había publicado un análisis sobre la situación, cuestionando la falta de socialización del proyecto y la ausencia de posturas claras por parte de las autoridades hasta que estalló la manifestación.

Este señalamiento reforzó la percepción entre los vecinos de que la información ha sido limitada y poco transparente.

Tras recibir la promesa de diálogo, los manifestantes decidieron liberar la vialidad para evitar mayores afectaciones a terceros. Sin embargo, dejaron claro que permanecerán atentos a la mesa de trabajo comprometida por el Ayuntamiento.

Mientras tanto, las familias de Pueblo Quieto viven entre la esperanza de una solución negociada y el temor de un desalojo inminente, a la espera de que las autoridades municipales definan el rumbo de un conflicto que podría marcar el futuro de más de mil personas en esta zona de Guadalajara.

KH 

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