Las redes sociales, los videojuegos y las aplicaciones de mensajería se han convertido en la nueva puerta de entrada para que el crimen organizado reclute a adolescentes en México.
Una estimación basada en indicadores de la Red por los Derechos de la Infancia (REDIM) reveló que entre 150 mil y 250 mil menores se encuentran en riesgo de ser víctimas.
¿Cómo funciona el reclutamiento a través de videojuegos y redes sociales?
Sobre esta alarmante realidad, Michelle Lucero, directora de la Fundación Nueva Generación Sonora, señaló:
"Todo esto hace un conjunto de índice que permite medir qué está sucediendo en México y aquí el dato es muy grave, entre 150 mil y 250 mil menores de edad hoy en México se encuentran en riesgo de ser reclutados o invitados a participar en actividades ilícitas" mencionó Lucero.
La crisis golpea con fuerza a Jalisco, la segunda entidad del país con mayor vulnerabilidad, registrando entre 12 mil 400 y 21 mil 500 jóvenes expuestos.
▶️ "Yo no he dormido por pensar qué está pasando con él". Dos madres de El Salto y Tlajomulco denuncian la desaparición de sus hijos; señalan que los menores pudieron ser víctimas de reclutamiento forzado.
— Telediario Guadalajara (@TelediarioGDL) July 21, 2026
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La advertencia cobra relevancia en el estado, donde la Fiscalía mantiene abiertas ocho carpetas de investigación por la reciente desaparición de adolescentes en el Área Metropolitana de Guadalajara.
La especialista explicó el modus operandi delictivo y pidió a las familias vigilar las señales de alerta:
"El cambio de conducta, el que las niñas y niños terminen aislándose, sintiendo miedo, si hay un cambio en su comportamiento drástico en los últimos días, esto es necesario tomarlo en cuenta. Los abusadores o personas que buscan hacerles daño establecen relaciones de confianza primero (...) y poco a poco irlos pasando a plataformas de mensajería, Facebook, Messenger, Whatsapp, donde son conversaciones ya más privadas" finalizó.
La problemática se agrava en el entorno virtual, donde 1.6 millones de jóvenes han sufrido violencia digital; un tercio calló lo ocurrido y menos del 1% denunció.
Ante esto, Lucero subrayó que la protección no depende de prohibir el internet, sino de que los padres se involucren activamente en la vida digital de sus hijos, conozcan sus aplicaciones y mantengan un diálogo permanente sobre los peligros en línea.
CH